xxchorizo_
Poeta recién llegado
Agrietaba el cantar de un frágil grillo
a quién ya no reía ni lloraba;
sentía que el nocturno desfilaba,
mas poco él prestaba a tanto brillo.
Maja tierra y un tronco, su banquillo;
un amor a lo lejos lo llamaba,
aunque ya no tenía le ignoraba,
lo perdido anhelaba, es sencillo.
En su vibrar, el grillo a los oídos
acompañaba al pobre que en la escena
quebrantado miraba el gris calvario
posante en el entierro de su pena:
esos ladrantes ojos consentidos;
de hoy ver, le espejarían su adversario.
a quién ya no reía ni lloraba;
sentía que el nocturno desfilaba,
mas poco él prestaba a tanto brillo.
Maja tierra y un tronco, su banquillo;
un amor a lo lejos lo llamaba,
aunque ya no tenía le ignoraba,
lo perdido anhelaba, es sencillo.
En su vibrar, el grillo a los oídos
acompañaba al pobre que en la escena
quebrantado miraba el gris calvario
posante en el entierro de su pena:
esos ladrantes ojos consentidos;
de hoy ver, le espejarían su adversario.