hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
Acabo de terminar con mi novia,
bruscamente.
Comenzó preguntándome
que clase de poeta de cuarta era yo,
que no escribía sobre lo maravillosa
que era nuestra relación.
Me reprochó,
después,
que jamás le dedicaba a ella,
a la que yo aseguraba querer tanto
aunque fuese un miserable verso,
de amor.
Intenté defenderme diciendo
que estaba en una etapa Realista.
Que no podía incluir en mis poemas
ni siquiera la palabra amor,
porque el Perro me mostraría los dientes,
gruñiría y mi poema
iría a parar a la dimensión desconocida.
(Para qué lo habré hecho).
Me puteó en cuatro idiomas,
diciendo que yo y el señor Perro
nos podíamos ir juntos y de la mano a la mierda.
Que no había nada más real que ella
y que el polvo que acabábamos de disfrutar.
Tomó sus cosas y se fue (Para siempre aseguró).
Por lo tanto, señor Perro,
me debe usted una novia,
en buen estado, por favor.
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