Sí... ¿no?
A veces me planteo que de todos los inventos del hombre, la palabra karma y su definición,
es lo más acertado... No tengo claro si todo lo demás, incluso nosotros, existie,
pero sí que nacemos con karmas... De todos los tipos, incluso los de amor...
Haces de todo, para cambiar el curso de esas historias que se repiten una y otra vez...
Parece hasta una broma, como las obras de teatro más famosas, que se reproducen una
y otra vez, la misma historia, cambiando de teatro, escenografía, actores y hasta alguna
canción de fondo, pero con el guión es el mismo, y la actriz principal; ¡tú!
Y allí vas, cada vez que crees que esta vez habrá otro guión, o al menos otro final,
te das cuenta que hay como una mano gigante que te coge de un escenario y te mueve a otro,
y siempre eres tú, y siempre es el mismo guión, el mismo final...
Al final, parece una broma macabra, sabes que quizás eres tú, sabes y haces cosas
para para detener esa historia reincidente... Y al final dudas, si algo que hagas lo cambiará.
Pasan los años... Y esa historia... al fin y al cabo la misma, ha juntado el polvo de los años,
las cenizas, el olvido... Y quizás ya ni te importa.
Bueno... me enrolle diría Roger! jajaja
Ah no sé... leerte me trajo ese pensamiento,
quizás ya latente en mí, lo he pensado varias veces
y tu obra lo despertó.
Me gusta, es como que me diste eso que quería,
pero no tanto cosa que te guste y después
ya no puedas regresar a los versos dulces jajajajaja
Besos Nancy! Si me deja, dejo hasta la vida.