La libertad del viento
Existen esas noches
en que ya no hay reproches,
noches interminables
en que, presa de anhelos insondables,
dejas atrás tu cuerpo, liberada,
nunca más silenciada,
absuelta del dolor,
tu grito es un clamor
que el viento enamorado te responde,
y al dejar que te ronde,
sientes la irrealidad de sus destellos,
sus dedos desenredan tus cabellos
y tiemblas al notar que un soplo leve
agitando tu falda
se cuela por tu espalda
e inventas vendavales de pasión.
Te dice el corazón
que él podrá liberarte del estío,
de ese tiempo baldío,
en que día tras día te marchitas
y es entonces que gritas:
Ven, llévame contigo,
que quiero ser testigo
de tus muchas andanzas
y plegada a tus danzas
sentiré con tu aliento
"La libertad del viento"
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