¡Que adusto queda el surco del barbecho!
¡Con que anhelo espera el sol de mediodía!
Descarnado, bajo el frunce de la estría,
sobre la tierra, túmido y derecho.
Mi corazón está así a cada trecho,
en el légamo embarrado yo diría,
por la pena de una muerte tan sombría
y que habita en el silbo de mi pecho.
Tan negro como el luto de tu lecho
es el toro que embistió tu lozanía.
Toro negro y escarcha. Tú insatisfecho
¡Cuanto dolor de lunas y despecho!
¡Cuantas lágrimas de ausencia cada día!
¡Cuanto surco de sangre sin provecho!
El Franco dictador murió deshecho
entre sus miedos, miserias y agonía.
Cielo y escarcha Miguel. Tú satisfecho.
PepeSori
SafeCreative
junio2018
¡Con que anhelo espera el sol de mediodía!
Descarnado, bajo el frunce de la estría,
sobre la tierra, túmido y derecho.
Mi corazón está así a cada trecho,
en el légamo embarrado yo diría,
por la pena de una muerte tan sombría
y que habita en el silbo de mi pecho.
Tan negro como el luto de tu lecho
es el toro que embistió tu lozanía.
Toro negro y escarcha. Tú insatisfecho
¡Cuanto dolor de lunas y despecho!
¡Cuantas lágrimas de ausencia cada día!
¡Cuanto surco de sangre sin provecho!
El Franco dictador murió deshecho
entre sus miedos, miserias y agonía.
Cielo y escarcha Miguel. Tú satisfecho.
PepeSori
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