Nancysant
Poeta que no puede vivir sin el portal
Buenos días, Luis, en esta bella y melancólica prosa, abordaste un tema que en mi caso es una asignatura que jamás pude aprobar, que es el hecho de extrañar. Padezco ese sentir, aunque no lo exprese, lo llevo conmigo, nunca pude aprender a manejarlo sin que me limite. Así sean horas, me pesó y me pesan las ausencias, desde la más simple, hasta la más profunda e insondable.
Creo que se extraña lo que importa, y lejos de ser solo apego, creo yo que el amor es partícipe necesario de esta sensación de vacío que se experimenta cuando falta el tesoro que tiene mil rostros y nombres, y que para cada alma, será diferente, en diferentes momentos.
La descripción de la carretera con ese espíritu de daga que va rasgando mundos, es una pincelada sublime, admiro tu manera de comunicar estados de ánimo, vivencias tan humanas que es imposible no sentir empatía, y experimentar la emoción de un texto excelentemente narrado.
No dejes de contarnos historias. Me gustó la linda esperanza del final.
Lectora fiel se hace su recreo matutino post desayuno al leerte, para luego iniciar las tareas hogareñas del sábado.
Gracias por escribir así.
Abrazos de día de sol, con mi cariño de siempre.
Una ausencia que se agiganta como esa carretera que se pierde entre horizontes lejanos, y buscarla con tu inmenso corazón para plasmarla bellamente en letras que conmueven. Como siempre me ha encantado lo que escribes, Luis. Recibe mi saludo y gran abrazo.