• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

En el bastión de tus brazos

MaríaA.G

Poeta veterana en el Portal

Poso mis manos en el corazón de los recuerdos,

en la soledad que agónica inmortaliza tu mira,

chocando en la cuadriga del pensamiento,

expuesto en la arena de tu foso.


Eres tú,

quien camina sigiloso por la senda de mi esperanza,

liberando la pena que castiga mi condena,

en la ausencia latente de tu fuego,

del juego encadenado a un legítimo deseo.



Hurtaste la razón de mi último beso,

el trago de locura indefinida abocada a un nombre,

depositándolo en el bastión de tus brazos

donde volaba libre al amparo de la luna,

en las noches que agitaban las estrellas.


Solo tú,

apreciaste la locura de mis ojos,

el temblor sereno de mis incertidumbres

y la nostalgia, que ya se hacía presente

en los lagares donde se prensaban tus pensamientos.
 
Extraordinario poema, con un lirismo fascinante que aplaudo.
Placer visitarte MaríA.G.

Poso mis manos en el corazón de los recuerdos,

en la soledad que agónica inmortaliza tu mira,

chocando en la cuadriga del pensamiento,

expuesto en la arena de tu foso.


Eres tú,

quien camina sigiloso por la senda de mi esperanza,

liberando la pena que castiga mi condena,

en la ausencia latente de tu fuego,

del juego encadenado a un legítimo deseo.



Hurtaste la razón de mi último beso,

el trago de locura indefinida abocada a un nombre,

depositándolo en el bastión de tus brazos

donde volaba libre al amparo de la luna,

en las noches que agitaban las estrellas.


Solo tú,

apreciaste la locura de mis ojos,

el temblor sereno de mis incertidumbres

y la nostalgia, que ya se hacía presente

en los lagares donde se prensaban tus pensamientos.
 
Poso mis manos en el corazón de los recuerdos,

en la soledad que agónica inmortaliza tu mira,

chocando en la cuadriga del pensamiento,

expuesto en la arena de tu foso.


Eres tú,

quien camina sigiloso por la senda de mi esperanza,

liberando la pena que castiga mi condena,

en la ausencia latente de tu fuego,

del juego encadenado a un legítimo deseo.



Hurtaste la razón de mi último beso,

el trago de locura indefinida abocada a un nombre,

depositándolo en el bastión de tus brazos

donde volaba libre al amparo de la luna,

en las noches que agitaban las estrellas.


Solo tú,

apreciaste la locura de mis ojos,

el temblor sereno de mis incertidumbres

y la nostalgia, que ya se hacía presente

en los lagares donde se prensaban tus pensamientos.
Muy bella melancolía para un hermoso poema en el que respira una ausencia nostálgica y evocadora. Me ha gustado mucho amiga María. Abrazote vuela. Paco.
 
Ausencia que se respira en esa humedad donde las sensaciones
se convierte en un rumor de posibilidades. el poema paraliza el
pensamiento a la vez que consigue recorrer las vias de los
sentimientos inmensos. felicidades.
magnifico. luzyabsenta

Gracias, compañero, por la generosidad de tus palabras y por dejar plasmada tu huella en mis versos.

Un abrazo.
 
Poso mis manos en el corazón de los recuerdos,

en la soledad que agónica inmortaliza tu mira,

chocando en la cuadriga del pensamiento,

expuesto en la arena de tu foso.


Eres tú,

quien camina sigiloso por la senda de mi esperanza,

liberando la pena que castiga mi condena,

en la ausencia latente de tu fuego,

del juego encadenado a un legítimo deseo.



Hurtaste la razón de mi último beso,

el trago de locura indefinida abocada a un nombre,

depositándolo en el bastión de tus brazos

donde volaba libre al amparo de la luna,

en las noches que agitaban las estrellas.


Solo tú,

apreciaste la locura de mis ojos,

el temblor sereno de mis incertidumbres

y la nostalgia, que ya se hacía presente

en los lagares donde se prensaban tus pensamientos.
Ayyy María, el bastión de unos brazos que eternizan el amor es refugio del pensamiento y del recuerdo que no puede olvidar esos latientes momentos. Me han encantado estos versos llenos de nostalgia y melancolía, fluyen en la belleza sutiles y etéreos. Besazos, mi querida amiga, llenos de admiración y de cariño....muáááááćksss....
 
Ayyy María, el bastión de unos brazos que eternizan el amor es refugio del pensamiento y del recuerdo que no puede olvidar esos latientes momentos. Me han encantado estos versos llenos de nostalgia y melancolía, fluyen en la belleza sutiles y etéreos. Besazos, mi querida amiga, llenos de admiración y de cariño....muáááááćksss....

Gracias por tu presencia en mis versos, mi querida y apreciada amiga.

Vuele un beso grande, hasta tu orilla granadina.
 
Poso mis manos en el corazón de los recuerdos,

en la soledad que agónica inmortaliza tu mira,

chocando en la cuadriga del pensamiento,

expuesto en la arena de tu foso.


Eres tú,

quien camina sigiloso por la senda de mi esperanza,

liberando la pena que castiga mi condena,

en la ausencia latente de tu fuego,

del juego encadenado a un legítimo deseo.



Hurtaste la razón de mi último beso,

el trago de locura indefinida abocada a un nombre,

depositándolo en el bastión de tus brazos

donde volaba libre al amparo de la luna,

en las noches que agitaban las estrellas.


Solo tú,

apreciaste la locura de mis ojos,

el temblor sereno de mis incertidumbres

y la nostalgia, que ya se hacía presente

en los lagares donde se prensaban tus pensamientos.
Es un hermoso poema que manifiestas con mucho simbolismo desde la tristeza. Un gusto leerte, saludos y abrazos.
 
Poso mis manos en el corazón de los recuerdos,

en la soledad que agónica inmortaliza tu mira,

chocando en la cuadriga del pensamiento,

expuesto en la arena de tu foso.


Eres tú,

quien camina sigiloso por la senda de mi esperanza,

liberando la pena que castiga mi condena,

en la ausencia latente de tu fuego,

del juego encadenado a un legítimo deseo.



Hurtaste la razón de mi último beso,

el trago de locura indefinida abocada a un nombre,

depositándolo en el bastión de tus brazos

donde volaba libre al amparo de la luna,

en las noches que agitaban las estrellas.


Solo tú,

apreciaste la locura de mis ojos,

el temblor sereno de mis incertidumbres

y la nostalgia, que ya se hacía presente

en los lagares donde se prensaban tus pensamientos.

La nostalgia se hizo verso María, es la impresión que me ha dejado cautivo ante esta belleza donde resaltas exquisitamente la ausencia del que fuera amor.
Me ha encantado estimada amiga.
Mis saludos cordiales siempre y gran abrazo.
 
Poso mis manos en el corazón de los recuerdos,

en la soledad que agónica inmortaliza tu mira,

chocando en la cuadriga del pensamiento,

expuesto en la arena de tu foso.


Eres tú,

quien camina sigiloso por la senda de mi esperanza,

liberando la pena que castiga mi condena,

en la ausencia latente de tu fuego,

del juego encadenado a un legítimo deseo.



Hurtaste la razón de mi último beso,

el trago de locura indefinida abocada a un nombre,

depositándolo en el bastión de tus brazos

donde volaba libre al amparo de la luna,

en las noches que agitaban las estrellas.


Solo tú,

apreciaste la locura de mis ojos,

el temblor sereno de mis incertidumbres

y la nostalgia, que ya se hacía presente

en los lagares donde se prensaban tus pensamientos.
Versos que se desnudan para arroparse de sentimientos, me pareció muy profundo estas letras, se hace sentir desde el primer verso hasta el último, me gustaron mucho. Saludos.
 
Última edición:
Espectaculares versos que se van encarnando en la piel para rasgar el corazón con la inmensidad del amor. ¡Simplemente bello! Un placer disfrutar de su exquisita poesía, María A.G., reciba mi más sincera felicitación y saludo.
 
Poso mis manos en el corazón de los recuerdos,

en la soledad que agónica inmortaliza tu mira,

chocando en la cuadriga del pensamiento,

expuesto en la arena de tu foso.


Eres tú,

quien camina sigiloso por la senda de mi esperanza,

liberando la pena que castiga mi condena,

en la ausencia latente de tu fuego,

del juego encadenado a un legítimo deseo.



Hurtaste la razón de mi último beso,

el trago de locura indefinida abocada a un nombre,

depositándolo en el bastión de tus brazos

donde volaba libre al amparo de la luna,

en las noches que agitaban las estrellas.


Solo tú,

apreciaste la locura de mis ojos,

el temblor sereno de mis incertidumbres

y la nostalgia, que ya se hacía presente

en los lagares donde se prensaban tus pensamientos.

Vestiste de belleza como solo tu pluma lo sabe hacer. Un saludo cordial estimada amiga. Siempre un placer leerte.
 
Poso mis manos en el corazón de los recuerdos,

en la soledad que agónica inmortaliza tu mira,

chocando en la cuadriga del pensamiento,

expuesto en la arena de tu foso.


Eres tú,

quien camina sigiloso por la senda de mi esperanza,

liberando la pena que castiga mi condena,

en la ausencia latente de tu fuego,

del juego encadenado a un legítimo deseo.



Hurtaste la razón de mi último beso,

el trago de locura indefinida abocada a un nombre,

depositándolo en el bastión de tus brazos

donde volaba libre al amparo de la luna,

en las noches que agitaban las estrellas.


Solo tú,

apreciaste la locura de mis ojos,

el temblor sereno de mis incertidumbres

y la nostalgia, que ya se hacía presente

en los lagares donde se prensaban tus pensamientos.
Entre sus brazos tu nostalgia es contenida, tu incertidumbre aquietada y tu esperanza reestrenada. Saludos cordiales para ti María.
 
Poso mis manos en el corazón de los recuerdos,

en la soledad que agónica inmortaliza tu mira,

chocando en la cuadriga del pensamiento,

expuesto en la arena de tu foso.


Eres tú,

quien camina sigiloso por la senda de mi esperanza,

liberando la pena que castiga mi condena,

en la ausencia latente de tu fuego,

del juego encadenado a un legítimo deseo.



Hurtaste la razón de mi último beso,

el trago de locura indefinida abocada a un nombre,

depositándolo en el bastión de tus brazos

donde volaba libre al amparo de la luna,

en las noches que agitaban las estrellas.


Solo tú,

apreciaste la locura de mis ojos,

el temblor sereno de mis incertidumbres

y la nostalgia, que ya se hacía presente

en los lagares donde se prensaban tus pensamientos.
La nostalgia, expresada como reproche. No hay lamentos, sino la constatación de un abandono. Y la palabra como espada, como escudo, para defendernos de lo que nos hace daño. Gran poema. Un abrazo. Luis.
 
Poso mis manos en el corazón de los recuerdos,

en la soledad que agónica inmortaliza tu mira,

chocando en la cuadriga del pensamiento,

expuesto en la arena de tu foso.


Eres tú,

quien camina sigiloso por la senda de mi esperanza,

liberando la pena que castiga mi condena,

en la ausencia latente de tu fuego,

del juego encadenado a un legítimo deseo.



Hurtaste la razón de mi último beso,

el trago de locura indefinida abocada a un nombre,

depositándolo en el bastión de tus brazos

donde volaba libre al amparo de la luna,

en las noches que agitaban las estrellas.


Solo tú,

apreciaste la locura de mis ojos,

el temblor sereno de mis incertidumbres

y la nostalgia, que ya se hacía presente

en los lagares donde se prensaban tus pensamientos.
Nostalgia profunda nos embriaga tu poema María, grato leerte
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba