En el carrusel de la vida

TARDE GRIS

Poeta que considera el portal su segunda casa

Aficionada a los conciertos de la tarde
cuando el ocaso camina rumbo a su soledad,
descubro en las entrañas de la vida
un enjambre angelical de nubes,
que, esparcidas sin miedos ni orgullo
observan distantes mis pasos.

Aquellos días que esculpieron profundas
campanadas en el reloj de la existencia,
hoy flotan en el universo perdidos tras
el vendaval del olvido en un fantasmal
camino donde ya no duele despertar.

En esta era con mente paranoica,
sobrevive aun la luna
que se cuela en las ventanas de la noche
a coquetear con las sábanas
que, yertas como estatuas
huelen y saben a final.

No puedo desandar las veredas
que fueron traicionadas por el
amargo sabor de la despedida,
solo puedo caminar delante
en busca de ese nuevo día que levante
o baje a cada humano como carrusel
que gira sin detenerse
que gira sin piedad.


Blanca N. García González
(TARDE GRIS)
 
Última edición:
Amiga Blanca: Me ha encantado tu poema, lleno de una sensibilidad nostálgica.
A veces no es bueno mirar atrás. Sobre todo si los recuerdos no son agradables. Tus versos declaran con nostalgia un amor, un pasado perdido.
Belleza y melancolía los impregna, producto ambas de una sensibilidad romántica. Siempre debemos caminar hacia adelante, dejando que el tiempo cure nuestras heridas más profundas.
Mis felicitaciones, junto con un saludo poético.
 
Amiga Blanca: Me ha encantado tu poema, lleno de una sensibilidad nostálgica.
A veces no es bueno mirar atrás. Sobre todo si los recuerdos no son agradables. Tus versos declaran con nostalgia un amor, un pasado perdido.
Belleza y melancolía los impregna, producto ambas de una sensibilidad romántica. Siempre debemos caminar hacia adelante, dejando que el tiempo cure nuestras heridas más profundas.
Mis felicitaciones, junto con un saludo poético.


Gracias Francisco por su elocuente y certero comentario,
le valoro el tiempo y las palabras emotivas que me comparte.
Un placer que viniera a leerme, le dejo saludos cordiales.
 
Me gusta tu poema, aunque no queda claro cuál es esa época que añoras y qué pasó en ella, digo yo será un amor. Por lo demás, me ha gustado sobretodo los dos primeros párrafos, mientras recuerdas; También me gusta la crítica social que haces y cómo dices que la luna aún sobrevive. Es bonito.

Hola Susana, no queda claro la época ni lo que se añora para que cualquiera que lo lea,
lo asimile a su propia experiencia, hay muchas pérdidas en la vida, la muerte de un ser
querido, la muerte de un amor, la muerte de la inspiración, la muerte de las ganas de
vivir, etc. Todo es es un plan que en definitiva nos entrega que la vida se vive con sus
altas y bajas, con sus pérdidas y ganancias, como el carrusel, que sube y baja.
Gracias por leerme, saludos para ti.
 
Aficionada a los conciertos de la tarde
cuando el ocaso camina rumbo a su soledad,
descubro en las entrañas de la vida
un enjambre angelical de nubes,
que, esparcidas sin miedos ni orgullo
observan distantes mis pasos.

Aquellos días que esculpieron profundas
campanadas en el reloj de la existencia,
hoy flotan en el universo perdidos tras
el vendaval del olvido en un fantasmal
camino donde ya no duele despertar.

En esta era con mente paranoica,
sobrevive aun la luna
que se cuela en las ventanas de la noche
a coquetear con las sábanas
que, yertas como estatuas
huelen y saben a final.

No puedo desandar las veredas
que fueron traicionadas por el
amargo sabor de la despedida,
solo puedo caminar delante
en busca de ese nuevo día que levante
o baje a cada humano como carrusel
que gira sin detenerse
que gira sin piedad.


Blanca N. García González
(TARDE GRIS)

La nostalgia llegó a tus versos Blanca, una hermosura de sentimientos hermosamente expresados en donde el resurgir y caminar hacia delante ante la despedida es lo más importante.
Claro y hermoso mensaje estimada amiga.
Mis saludos cordiales Blanca
 
¡Simplemente magnífico! En medio de esta carrera loca y nefasta que llevamos los seres humanos hoy, todavía y por suerte quedan personas que se extasian con el hermoso paisaje de un nuevo amanecer del universo y del alma. Un verdadero placer disfrutar de su profunda y bella poesía, Tarde Gris, reciba mi más sincera felicitación y saludo.
 
Aficionada a los conciertos de la tarde
cuando el ocaso camina rumbo a su soledad,
descubro en las entrañas de la vida
un enjambre angelical de nubes,
que, esparcidas sin miedos ni orgullo
observan distantes mis pasos.

Aquellos días que esculpieron profundas
campanadas en el reloj de la existencia,
hoy flotan en el universo perdidos tras
el vendaval del olvido en un fantasmal
camino donde ya no duele despertar.

En esta era con mente paranoica,
sobrevive aun la luna
que se cuela en las ventanas de la noche
a coquetear con las sábanas
que, yertas como estatuas
huelen y saben a final.

No puedo desandar las veredas
que fueron traicionadas por el
amargo sabor de la despedida,
solo puedo caminar delante
en busca de ese nuevo día que levante
o baje a cada humano como carrusel
que gira sin detenerse
que gira sin piedad.


Blanca N. García González
(TARDE GRIS)
Bellìsimo poema cargado de sensibilidad, nostalgia y esperanza. Los golpes de la vida nos hacen tambalear, pero paradòjicamente nos dan tambièn la fuerza para retomar las riendas y reencontrar el camino.
Un gusto disfrutarlo.
Mi saludo con afecto.
 
Aficionada a los conciertos de la tarde
cuando el ocaso camina rumbo a su soledad,
descubro en las entrañas de la vida
un enjambre angelical de nubes,
que, esparcidas sin miedos ni orgullo
observan distantes mis pasos.

Aquellos días que esculpieron profundas
campanadas en el reloj de la existencia,
hoy flotan en el universo perdidos tras
el vendaval del olvido en un fantasmal
camino donde ya no duele despertar.

En esta era con mente paranoica,
sobrevive aun la luna
que se cuela en las ventanas de la noche
a coquetear con las sábanas
que, yertas como estatuas
huelen y saben a final.

No puedo desandar las veredas
que fueron traicionadas por el
amargo sabor de la despedida,
solo puedo caminar delante
en busca de ese nuevo día que levante
o baje a cada humano como carrusel
que gira sin detenerse
que gira sin piedad.


Blanca N. García González
(TARDE GRIS)

Un poema cuyo protagonista es la sensibilida de la poetisa que se maravilla ante el espectaculo del ocaso y describe magistralmente sus sensaciones impregnadas de tristeza y olvidos. Ha sido un enorme gusto disfruta de tu poesía, querida hermande mi alma.
 
Extraordinario Poema que retrata la personalidad tan especial de la gran Poeta que lo escribe.

Por supuesto, me ha encantado.

Un abrazo,

Gladiadora______________
 
Aficionada a los conciertos de la tarde
cuando el ocaso camina rumbo a su soledad,
descubro en las entrañas de la vida
un enjambre angelical de nubes,
que, esparcidas sin miedos ni orgullo
observan distantes mis pasos.

Aquellos días que esculpieron profundas
campanadas en el reloj de la existencia,
hoy flotan en el universo perdidos tras
el vendaval del olvido en un fantasmal
camino donde ya no duele despertar.

En esta era con mente paranoica,
sobrevive aun la luna
que se cuela en las ventanas de la noche
a coquetear con las sábanas
que, yertas como estatuas
huelen y saben a final.

No puedo desandar las veredas
que fueron traicionadas por el
amargo sabor de la despedida,
solo puedo caminar delante
en busca de ese nuevo día que levante
o baje a cada humano como carrusel
que gira sin detenerse
que gira sin piedad.


Blanca N. García González
(TARDE GRIS)
Hermosas y nostálgicas letras ,el carrusel de la vida puede ser interminable, mucho depende del mismo ser humano. Un saludo.
 

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