Gabriel Benam
Poeta recién llegado
***
Me divago buscando una estela,
me reflejo en cada luz y cada sombra,
y así cargo sobre mí a cuestas
la maraña de pétreas memorias
en que hoy encarno a mi bisabuela.
Le hablaré quedamente a los escombros
y a quienes los traen sobre sus hombros
de este dantesco verdor que yo
desde nacido soy peregrino,
con mi sangre como testigo
del invisible camino en el que voy.
Les hablare de cómo crece el trigo,
de cómo nos mece el calor y el frio;
del topacio en lontananza, del albor…
Historia: te pido a ti y a tus creadores,
compositores de vendimias y temblores,
que como liberas lozanos colibríes
a la par desates de mí, los bridones.
Déjame cultivar del maíz
el material de creación del Homo sapiens;
pa’ saltar, ardiente cual chapulín
y desplumarle una epopeya a los quetzales.
***
Me divago buscando una estela,
me reflejo en cada luz y cada sombra,
y así cargo sobre mí a cuestas
la maraña de pétreas memorias
en que hoy encarno a mi bisabuela.
Le hablaré quedamente a los escombros
y a quienes los traen sobre sus hombros
de este dantesco verdor que yo
desde nacido soy peregrino,
con mi sangre como testigo
del invisible camino en el que voy.
Les hablare de cómo crece el trigo,
de cómo nos mece el calor y el frio;
del topacio en lontananza, del albor…
Historia: te pido a ti y a tus creadores,
compositores de vendimias y temblores,
que como liberas lozanos colibríes
a la par desates de mí, los bridones.
Déjame cultivar del maíz
el material de creación del Homo sapiens;
pa’ saltar, ardiente cual chapulín
y desplumarle una epopeya a los quetzales.
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