EN EL PULSO DE UNA VIOLETA
Las súbitas miradas que me acompañaron
no volverán a mirarme otra vez.
Otros aromas brotarán de la tierra
y en su espacio de silencios
se irán borrando los sueños
y la memoria será una
muda y oscura pared.
y se encaminaran por las uñas
las corneas del silencio
y el ardor de la vida
como un cigarrillo se esfumará.
Las solitarias calles fermentaran olvidos,
y como pozo temblando en las vértebras
caerán las tardes, y
llegarán las gaviotas de abril
anidando la soledad que contamos
en el pulso de una violeta.
EBAN
Última edición: