Del jardín visceral, o los sembradores del trueno...
el rock, y el papel, poeta de los castillos viejos…
el cigarrillo, con una pizca, del éxtasis del parque…
o saborear, la otra intermitencia del mundo….
A su manera, y a su modo;
pero, nos llegó, hasta la noche…
después, nos vino a recoger, la lluvia…
los cómicos del barrio, con sus anzuelos, en el vientre…
los secretos, que equivalen, a una vida complicada…
en ocasiones la ciudad, entre gigantes y músicos,
la tinta azul, de los calamares mágicos;
y aquellos, que subsisten, en el calor de un tambor…
y los que regresan, descolgándose del árbol, todo barato….
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