Aldonza Lorenzo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ésta es una historia triste.
Triste de cojones,pero con un par de ovarios.
Echándole guindas al pavo,
¿en qué andaré pensando?
En vivir cada segundo,
como si fuera el último.
¡Asín de claro!
El bicho, alias "Covid", rasuró mi mente.
Cambió mi estado.
Desperté,
golpeé mi mesa y abrí mis compuertas.
Volé,
como nunca había soñado.
Volé,
sin miedo a estrellarme en cualquier tejado.
Volé,
hasta quemarme las pestañas.
Llegué a tu lado.
Hola amor.
Estoy en paro,
no doy el perfil indicado.
Escayolada,
porque me caigo.
Y sangro.