lesmo
Poeta veterano en el portal
En tu silencio hondo y tan dormido
se agotan cada noche las palabras,
la noche te silencia y me silencia
en las profundidades de su entraña.
La queja de mi alma conmovida
perece en los silencios de las noches
eterna porque nunca ser termina.
Silencios recogidos de los montes,
traídos de tristezas y penumbra,
que en las calladas aguas estancadas
debajo de su lama se me ocultan.
Silencios tan amargos y constantes,
-si acaso algún quejido que nocturno-
semejan a la nada con su nada
para ser implacables y profundos
como un lamento hondo y coralino.
Tan solo caracolas en los vientos
regresan cada noche donde envuelvo
la triste soledad de cada ausencia,
la ausencia inevitable de tus sueños.
se agotan cada noche las palabras,
la noche te silencia y me silencia
en las profundidades de su entraña.
La queja de mi alma conmovida
perece en los silencios de las noches
eterna porque nunca ser termina.
Silencios recogidos de los montes,
traídos de tristezas y penumbra,
que en las calladas aguas estancadas
debajo de su lama se me ocultan.
Silencios tan amargos y constantes,
-si acaso algún quejido que nocturno-
semejan a la nada con su nada
para ser implacables y profundos
como un lamento hondo y coralino.
Tan solo caracolas en los vientos
regresan cada noche donde envuelvo
la triste soledad de cada ausencia,
la ausencia inevitable de tus sueños.