cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Que se llega su marido...
y uno empelotado,
la mujer sin vestido...
y uno encamado.
Me arroja la ropa
y me pide esconderme.
Pero tras tanta copa...
no puedo ni entenderme.
Me quiero meter en el armario
pero con mis dimensiones
de sobre alimentado corsario
no entro... ni con bendiciones.
Por fin acierto estar tras la puerta
y la mujer se pone coquetona
al recibir a este cornamenta muerta
que tiene una frentona...
Se deshacen en arrumacos
y yo...¿Para dónde me hago?
Fui audio espectador de dos macacos
queriendo impresionar a un mago.