Hay un hueco
que marca tu ausencia
entre sábanas vacías,
y en mi rostro hace mella.
Hay un hueco,
mi cara está desnuda.
El calor que perla mi frente
no es aquél, que el alma anhela.
Hay un hueco,
entre horas, no volviste nunca.
Y te fuiste con el alba
caminando, luces de luna.
Hay un hueco
que el corazón no siente,
pero sí extraña.
¡Habla amor! Di, que ya vienes.
Hay un hueco
entre almohada y cama,
de las sábanas vacías
quedó cubierta mi alma.
rafaelalizeero © Todos los Derechos reservados
23de marzo de 2011
Es un poema de amor muy triste. No entiendo ¿Por qué cuándo se ama se sufre tanto? El amor es tan bello, aquella sensación de alcanzar las estrellas, de pensar que la luna nos escucha cuando le hablamos, que las nubes bajaran por nosotros para llevarnos volando hasta el encuentro de nuestro bien amado, tenemos el mundo en la palma de nuestra mano y sin embargo, sufrimos eternas condenas por su ausencia.
Cuando nuestra alma llora es porque sufre en silencio la ausencia del ser amado, más que un hueco, ha quedado una tremenda herida que no acaba de sangrar y de regenerarse.
Los recuerdos de momentos idos, son el detonante que incentivan al alma para seguir soñando con el regreso Tiempo al tiempo, las heridas siempre se cierran, mientras, tendrás que dormir en una cama más pequeña
Un beso y un cálido abrazo desde mi verde valle.
Eryca.