Entropía

Monje Mont

Poeta reconocido en el portal
Estaba de pie frente a las olas
tratando de adivinar su próximo trayecto,
para esquivar las adversidades disparadas
desde ángulos que no hubiera sospechado
-a no ser porque sus rayos detonaban en mi cara-
y te vi atada de manos y de pies
corriendo entre las ondulaciones paradójicas del ser,
y esos bucles espacio temporales
que se ubican siempre entre el yo y todos sus placebos.
Al cuello, tu collar de ajos, alejaba mis ofrendas,
y en el cielo gris las máquinas de guerra
aparecían intermitentes, como el sí y el no
de algunos amoríos que por regla tienen,
solamente la incondicionalidad de sus agravios.
Abaleado por todos tus despechos di unos pasos hacia el agua.
Sobre el agua, un instante antes de hundirme,
recompuse mis añicos,
y pude asirte con la plenitud que hubo entre mis manos,
antes que el mundo fuera algo más que este desorden.
Pero ya ves, estoy esparcido en todas mis fracturas,
y no logro siquiera retener un poco de mí mismo,
y aún menos las rarezas que podrían definirte,
para hacerte parte de mi léxico.
Porque el “aquí” es sólo probable,
como todo en el universo de nuestras deflexiones,
en el que las entropías y distancias crecen,
y el calor de las estrellas balbucea eras glaciales,
sin latitud ni longitud,
pero, con las variaciones cuánticas del tiempo
que le impiden, a éste, los caminos rectilíneos
con los que siempre alucinamos.
 
Última edición:
Estaba de pie frente a las olas
tratando de adivinar su próximo trayecto,
para esquivar las adversidades disparadas
desde ángulos que no hubiera sospechado
-a no ser porque sus rayos detonaban en mi cara-
y te vi atada de manos y de pies
corriendo entre las ondulaciones paradójicas del ser,
y esos bucles espacio temporales
que se ubican siempre entre el yo y todos sus placebos.
Al cuello, tu collar de ajos, alejaba mis ofrendas,
y en el cielo gris las máquinas de guerra
aparecían intermitentes, como el sí y el no
de algunos amoríos que por regla tienen,
solamente la incondicionalidad de sus agravios.
Abaleado por todos tus despechos di unos pasos hacia el agua.
Sobre el agua, un instante antes de hundirme,
recompuse mis añicos,
y pude asirte con la plenitud que hubo entre mis manos,
antes que el mundo fuera algo más que este desorden.
Pero ya ves, estoy esparcido en todas mis fracturas,
y no logro siquiera retener un poco de mí mismo,
y aún menos las rarezas que podrían definirte,
para hacerte parte de mi léxico.
Porque el “aquí” es sólo probable,
como todo en el universo de nuestras deflexiones,
en el que las entropías y distancias, crecen,
y el calor de las estrellas balbucea eras glaciales,
sin latitud ni longitud,
pero, con las variaciones cuánticas del tiempo
que le impiden a éste los caminos rectilíneos,
con los que siempre alucinamos.
Todo muy bien, excepto por el collar de ajos:):)
Un abrazo, Monje.
 
Estaba de pie frente a las olas
tratando de adivinar su próximo trayecto,
para esquivar las adversidades disparadas
desde ángulos que no hubiera sospechado
-a no ser porque sus rayos detonaban en mi cara-
y te vi atada de manos y de pies
corriendo entre las ondulaciones paradójicas del ser,
y esos bucles espacio temporales
que se ubican siempre entre el yo y todos sus placebos.
Al cuello, tu collar de ajos, alejaba mis ofrendas,
y en el cielo gris las máquinas de guerra
aparecían intermitentes, como el sí y el no
de algunos amoríos que por regla tienen,
solamente la incondicionalidad de sus agravios.
Abaleado por todos tus despechos di unos pasos hacia el agua.
Sobre el agua, un instante antes de hundirme,
recompuse mis añicos,
y pude asirte con la plenitud que hubo entre mis manos,
antes que el mundo fuera algo más que este desorden.
Pero ya ves, estoy esparcido en todas mis fracturas,
y no logro siquiera retener un poco de mí mismo,
y aún menos las rarezas que podrían definirte,
para hacerte parte de mi léxico.
Porque el “aquí” es sólo probable,
como todo en el universo de nuestras deflexiones,
en el que las entropías y distancias, crecen,
y el calor de las estrellas balbucea eras glaciales,
sin latitud ni longitud,
pero, con las variaciones cuánticas del tiempo
que le impiden a éste los caminos rectilíneos,
con los que siempre alucinamos.
Un paisaje bañado en lo onírico. Raíces de ensoñaciones que conforman los versos, en cadencias que llevan, desde la melancolía hasta el subconsciente profundo que nos anima.
Todo un hallazgo. Un cordial abrazo.
 
Bueno, si cuando hilvanó mi estimado Monge, poco a poco tan singular poema; pensó realmente hacerlo con pensada singularidadad; pues... qué le digo; lo logró. No solo por el tema que trata; sino también, por el acertado engranaje de sus recursos técnicos. Cada vez, que lo leo compañero, veo ese esfuerzo continuo de lograr connotaciones siempre auténticas y siempre originales. felicitaciones para vuestro quehacer poético.
Sinceramete:
 
Última edición:
Estaba de pie frente a las olas
tratando de adivinar su próximo trayecto,
para esquivar las adversidades disparadas
desde ángulos que no hubiera sospechado
-a no ser porque sus rayos detonaban en mi cara-
y te vi atada de manos y de pies
corriendo entre las ondulaciones paradójicas del ser,
y esos bucles espacio temporales
que se ubican siempre entre el yo y todos sus placebos.
Al cuello, tu collar de ajos, alejaba mis ofrendas,
y en el cielo gris las máquinas de guerra
aparecían intermitentes, como el sí y el no
de algunos amoríos que por regla tienen,
solamente la incondicionalidad de sus agravios.
Abaleado por todos tus despechos di unos pasos hacia el agua.
Sobre el agua, un instante antes de hundirme,
recompuse mis añicos,
y pude asirte con la plenitud que hubo entre mis manos,
antes que el mundo fuera algo más que este desorden.
Pero ya ves, estoy esparcido en todas mis fracturas,
y no logro siquiera retener un poco de mí mismo,
y aún menos las rarezas que podrían definirte,
para hacerte parte de mi léxico.
Porque el “aquí” es sólo probable,
como todo en el universo de nuestras deflexiones,
en el que las entropías y distancias crecen,
y el calor de las estrellas balbucea eras glaciales,
sin latitud ni longitud,
pero, con las variaciones cuánticas del tiempo
que le impiden, a éste, los caminos rectilíneos
con los que siempre alucinamos.

Es un relato onírico, tiene todas esas mezclas de mundos que acontecen en los sueños.
Muchas veces los sueños son como puzzles en los cuales hay que hacer concordar las piezas para encontrar esas respuestas que no se pueden hallar con los párpados abiertos. En ellos se activa la mente más sutil, despojada del ruido cotidiano.
Muy interesante, de calidad absoluta, y me alegra mucho leerte de nuevo.
Que tengas bellos días en diciembre y que el nuevo año te siga trayendo inspiración.
Un abrazo y bendiciones.
 
Estaba de pie frente a las olas
tratando de adivinar su próximo trayecto,
para esquivar las adversidades disparadas
desde ángulos que no hubiera sospechado
-a no ser porque sus rayos detonaban en mi cara-
y te vi atada de manos y de pies
corriendo entre las ondulaciones paradójicas del ser,
y esos bucles espacio temporales
que se ubican siempre entre el yo y todos sus placebos.
Al cuello, tu collar de ajos, alejaba mis ofrendas,
y en el cielo gris las máquinas de guerra
aparecían intermitentes, como el sí y el no
de algunos amoríos que por regla tienen,
solamente la incondicionalidad de sus agravios.
Abaleado por todos tus despechos di unos pasos hacia el agua.
Sobre el agua, un instante antes de hundirme,
recompuse mis añicos,
y pude asirte con la plenitud que hubo entre mis manos,
antes que el mundo fuera algo más que este desorden.
Pero ya ves, estoy esparcido en todas mis fracturas,
y no logro siquiera retener un poco de mí mismo,
y aún menos las rarezas que podrían definirte,
para hacerte parte de mi léxico.
Porque el “aquí” es sólo probable,
como todo en el universo de nuestras deflexiones,
en el que las entropías y distancias crecen,
y el calor de las estrellas balbucea eras glaciales,
sin latitud ni longitud,
pero, con las variaciones cuánticas del tiempo
que le impiden, a éste, los caminos rectilíneos
con los que siempre alucinamos.
física en ese paisaje plasmado, un poema surreal e imaginativo que deja buenas imágenes. Me gustó mucho leerte, saludos desde Colombia.
 
Un paisaje bañado en lo onírico. Raíces de ensoñaciones que conforman los versos, en cadencias que llevan, desde la melancolía hasta el subconsciente profundo que nos anima.
Todo un hallazgo. Un cordial abrazo.
Estimado amigo un lujo encontrar tu huella en mis trazos. Agradezco mucho tus comentarios profundos y motivadores. Que estés bien y que tengas feliz navidad y un año nuevo pleno de salud y prosperidad junto a los tuyos. Un abrazo.
 
Bueno, si cuando hilvanó mi estimado Monge, poco a poco tan singular poema; pensó realmente hacerlo con pensada singularidadad; pues... qué ledigo; lo logro. No solo por el tema que trata; sino tmabién, por el acertado engranaje de sus recursos técnicos.Cada vez, que lo leo compañero, veo ese esfuerzo continuo de lograr connotaciones siempre aunténticas y siempre originales. felicitaciones para vuestro quehacer poético.
Sinceramene:
Muchas gracias estimado Iván por tu lectura y tu comentario amable e inteligente. Que estés bien y que el nuevo año te traiga la realización de tus sueños. Un abrazo sincero.
 
un conntinuo fluir de belleza y posibilidades, no se si sea sueno, vision o viaje pero en si cada vez va siendo mas grande el poema. no habia leido algo asi,.
 
Es un relato onírico, tiene todas esas mezclas de mundos que acontecen en los sueños.
Muchas veces los sueños son como puzzles en los cuales hay que hacer concordar las piezas para encontrar esas respuestas que no se pueden hallar con los párpados abiertos. En ellos se activa la mente más sutil, despojada del ruido cotidiano.
Muy interesante, de calidad absoluta, y me alegra mucho leerte de nuevo.
Que tengas bellos días en diciembre y que el nuevo año te siga trayendo inspiración.
Un abrazo y bendiciones.
Estimada amiga Cecilya, un lujo siempre encontrar tus enriquecedores comentarios en mis letrillas. El poema gana con el aporte de tu perspectiva. Que estés bien junto a los tuyos. Un abrazo agradecido.
 
física en ese paisaje plasmado, un poema surreal e imaginativo que deja buenas imágenes. Me gustó mucho leerte, saludos desde Colombia.
Muchas gracias estimado poeta por tu lectura y tu amable comentario. Y sí, el ser hecho letras inmerso en una física que desafía la razón pero que da lugar a la imaginación. Espero que estés bien y el nuevo año te sonría. Un abrazo desde Costa Rica.
 
Estaba de pie frente a las olas
tratando de adivinar su próximo trayecto,
para esquivar las adversidades disparadas
desde ángulos que no hubiera sospechado
-a no ser porque sus rayos detonaban en mi cara-
y te vi atada de manos y de pies
corriendo entre las ondulaciones paradójicas del ser,
y esos bucles espacio temporales
que se ubican siempre entre el yo y todos sus placebos.
Al cuello, tu collar de ajos, alejaba mis ofrendas,
y en el cielo gris las máquinas de guerra
aparecían intermitentes, como el sí y el no
de algunos amoríos que por regla tienen,
solamente la incondicionalidad de sus agravios.
Abaleado por todos tus despechos di unos pasos hacia el agua.
Sobre el agua, un instante antes de hundirme,
recompuse mis añicos,
y pude asirte con la plenitud que hubo entre mis manos,
antes que el mundo fuera algo más que este desorden.
Pero ya ves, estoy esparcido en todas mis fracturas,
y no logro siquiera retener un poco de mí mismo,
y aún menos las rarezas que podrían definirte,
para hacerte parte de mi léxico.
Porque el “aquí” es sólo probable,
como todo en el universo de nuestras deflexiones,
en el que las entropías y distancias crecen,
y el calor de las estrellas balbucea eras glaciales,
sin latitud ni longitud,
pero, con las variaciones cuánticas del tiempo
que le impiden, a éste, los caminos rectilíneos
con los que siempre alucinamos.

Despojarse de lo cotidiano y llevar el encuentro a esas sutilidades
de ojos abiertos para intentar hallar las repuestas. confusion y
dudas que se mezclan entre fichas donde la mezcla de realidad
y sueño dejan contraluces traviesos. crece asi esa duda de
intensa melancolia. felicidades por el poema y saludos de
luzyabsenta
 
Estaba segura que había comentado este maravilloso poema, pero en vista de que no lo hago ahora
maravilloso como todo lo que nos ofreces estimado amigo-poeta, mi reseto en un abrazo desde mi mundo
en amarillo
Muchas gracias estimada amiga y poeta por tu lectura y tu comentario amable. Tu apoyo es importante para mí. Un abrazo y que todos tus planes lleguen a buen puerto.
 
Esos sueños que dejan mensajes en un halo de misterios cautivantes han cobrado vida gracias a tus exquisitas letras. Es un poema atrapante amigo Monje. Siempre es un placer leer tus obras.
Un gran abrazo con mis deseos de que pases un bello diciembre
Te agradezco mucho estimada poeta tu lectura y tu apoyo. Me alegra que te guste el poema. Que estés bien. Un abrazo.
 
Maravilloso, poema. Exquisito el juego de imágenes desvestidas por la seducción que provoca la poesía que mana de la nueva física.
¡Bravo, compañero! Un abrazo.
Te agradezco mucho la motivación de tus palabras estimado poeta, aunque sólo sea otro intento de decir sin lograr mucho. Que estés bien. Un abrazo.
 

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