John Mejía
Poeta asiduo al portal
Me envuelve de nuevo su manto,
hojarasca en profundo otoño,
sonoro y ronco volcán,
aurora boreal,
en el universo de esta existencia.
Patinan en mi cabeza los pensamientos,
ahora más existenciales,
tan real como vos y tus ancestros,
pero a veces tan absurdos como un impulso.
Estoy envuelto de vida,
muchas veces en la ajena,
pero en ocasiones, suelo contemplar la mía.
Y en cada pálpito emanado de mi pecho,
se conjuga más este deseo,
de querer romper berreras,
de querer seguir viviendo,
y es entonces que despierto,
con un agri-dulce sabor de boca.
Porque querer vivir implica sufrir,
la alegría se hace más lejana que la ilusión,
es un punto suspensivo.
Me envuelvo de vida,
por momentos microscópica,
y a veces agigantada.
Me envuelvo de ese soplo existencial,
sin descanso de un séptimo día,
sino que me incrusto en batalla campal
en contra de su hermana : la muerte.
Vivo y vivo,
y no quisiera dejar de hacerlo.