BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya tu cuerpo reposa como
caracol estremecido. Como
fibra helada, entretenida con otras
hebras, en mitad de la nada.
No moran, en tu mirada de gusanos,
ni cuentos viejos ni viejas cuentas
de salmos ni de ídolos vencidos, ya
gastados. Celebra, en cambio, este
perpetuo cambio de la vida, donde
toda permanece y todo se diluye,
como en un eterno embrujo impotente.
©
caracol estremecido. Como
fibra helada, entretenida con otras
hebras, en mitad de la nada.
No moran, en tu mirada de gusanos,
ni cuentos viejos ni viejas cuentas
de salmos ni de ídolos vencidos, ya
gastados. Celebra, en cambio, este
perpetuo cambio de la vida, donde
toda permanece y todo se diluye,
como en un eterno embrujo impotente.
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