Luis Elissamburu
Poeta fiel al portal
Y al final
no fue la flecha
ni la afilada espada.
No fue la cuerda
con el prolijo nudo
por debajo de la rama.
No fue la nube
que el azufre dejó
por detrás del trueno.
No fue el rayo,
ni el dardo,
ni el poderoso veneno.
El capitán no murió
en la gloria estéril
de la última batalla.
El tiempo lo encerró
en una cama vieja
muy lejos de su playa.
no fue la flecha
ni la afilada espada.
No fue la cuerda
con el prolijo nudo
por debajo de la rama.
No fue la nube
que el azufre dejó
por detrás del trueno.
No fue el rayo,
ni el dardo,
ni el poderoso veneno.
El capitán no murió
en la gloria estéril
de la última batalla.
El tiempo lo encerró
en una cama vieja
muy lejos de su playa.