La poesía de mi infancia
solía retozar, era salvaje e incierta,
a la vez, como una noche de primavera
y los primeros besos de novia, poco profunda,
sin experiencia, ruda, sin los susurros que hoy
tanto te gustan. Años después, me revelaste
la inspiración que yacía dormida dentro
de mí, los versos que no sabía que
existían hasta que presencié
la poesía reflejada
en tus ojos.
A pesar del tiempo y la edad,
los retos poéticos perduran, pero
estás aquí, y yo también, aunque
escribiendo poesía para alguien más...
Fidel Guerra. Junio 26, 2024.
solía retozar, era salvaje e incierta,
a la vez, como una noche de primavera
y los primeros besos de novia, poco profunda,
sin experiencia, ruda, sin los susurros que hoy
tanto te gustan. Años después, me revelaste
la inspiración que yacía dormida dentro
de mí, los versos que no sabía que
existían hasta que presencié
la poesía reflejada
en tus ojos.
A pesar del tiempo y la edad,
los retos poéticos perduran, pero
estás aquí, y yo también, aunque
escribiendo poesía para alguien más...
Fidel Guerra. Junio 26, 2024.