Una Alicia Más
Poeta recién llegado
Mi destino ha cambiado,
ya no voy tras lo anticuado,
mis ojos ya no hacen caso,
ven lo que no hay en el ocaso,
aunque solo sea plano
hay más allá algo.
Esta vez no me rendiré,
tengo claro que continuaré
aunque todo se derrumbe,
hay que seguir en pié.
Mi corazón ha sido fuerte,
mi pilar es firme,
lo es más que nunca.
Por eso seré suya.
No me debo esconder más,
todo está claro ya,
no necesito más sal
sino la canela que faltaba,
ya la encontré en el alba
y ahora todo es bello en mi alma.
¿Los sueños de verdad
son los que se más cuestan?
El tiempo enseña el camino
y las gotas que caen,
lo recorren sin saber el destino,
porque sin saber
tienen claro que debe ser así,
todo tiene su propio fin.
Es la naturaleza el sistema,
nosotros las variables
y el fin la solución
que necesita ser encontrada
por aquel que sepa,
pero ésta no se altera,
ya está predestinada.
Él la diseñó,
nosotros, el diseño,
y al final lo veremos.
El destino de nuestro camino,
nuestro abrigo contra el frío,
y como rosas en el río
o la sombra de un pino,
todo está bien
y la fe en la sien
hasta que descarrile el tren.
ya no voy tras lo anticuado,
mis ojos ya no hacen caso,
ven lo que no hay en el ocaso,
aunque solo sea plano
hay más allá algo.
Esta vez no me rendiré,
tengo claro que continuaré
aunque todo se derrumbe,
hay que seguir en pié.
Mi corazón ha sido fuerte,
mi pilar es firme,
lo es más que nunca.
Por eso seré suya.
No me debo esconder más,
todo está claro ya,
no necesito más sal
sino la canela que faltaba,
ya la encontré en el alba
y ahora todo es bello en mi alma.
¿Los sueños de verdad
son los que se más cuestan?
El tiempo enseña el camino
y las gotas que caen,
lo recorren sin saber el destino,
porque sin saber
tienen claro que debe ser así,
todo tiene su propio fin.
Es la naturaleza el sistema,
nosotros las variables
y el fin la solución
que necesita ser encontrada
por aquel que sepa,
pero ésta no se altera,
ya está predestinada.
Él la diseñó,
nosotros, el diseño,
y al final lo veremos.
El destino de nuestro camino,
nuestro abrigo contra el frío,
y como rosas en el río
o la sombra de un pino,
todo está bien
y la fe en la sien
hasta que descarrile el tren.
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