Esa estrella
Voy conduciendo, abriéndome camino
en el silencio de la madrugada
sin rumbo cierto en noche plateada
vacío de ternura y peregrino.
Quiero olvidar aquel amor mezquino,
aquel mirar de falsa enamorada
por quien luchaba desde la alborada
y que hoy, sin fuerzas por seguir, declino.
Mas pasarán los días y hará un año
y puede que perdure aún tu huella
en mi recóndita melancolía...
y pese a que tu voz me hizo daño,
tu tez pervive clara cual estrella,
estrella, que recuerdo todavía.
Luis