Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Gotas de poesía que me endulzan la tarde
son prueba suculenta de almíbares amargos,
que me dejan soñando, respirando letargos,
el alma se me estruja, el corazón me arde.
Qué sensación, qué aroma, la tarde me hace alarde
de sutiles suspensos, de ansias los descargos,
quisiera que durara por instantes muy largos
el dulce arrobamiento, ¡que no acabe, que tarde!
Este vuelo entre nubes, vapores suaves, densos,
no quiero que disipe, ¡tan dulce es la ceguera!
Quiero seguir soñando en vuelo hasta que muera.
Instantes tan sublimes, sentimientos intensos,
quisiera yo guardarlos en gotas de rocío
que brillen sobre pétalos, esféricas, con frío.
son prueba suculenta de almíbares amargos,
que me dejan soñando, respirando letargos,
el alma se me estruja, el corazón me arde.
Qué sensación, qué aroma, la tarde me hace alarde
de sutiles suspensos, de ansias los descargos,
quisiera que durara por instantes muy largos
el dulce arrobamiento, ¡que no acabe, que tarde!
Este vuelo entre nubes, vapores suaves, densos,
no quiero que disipe, ¡tan dulce es la ceguera!
Quiero seguir soñando en vuelo hasta que muera.
Instantes tan sublimes, sentimientos intensos,
quisiera yo guardarlos en gotas de rocío
que brillen sobre pétalos, esféricas, con frío.
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