Espacios tridimensionales

MaríaA.G

Poeta veterana en el Portal

Saben a sal las gotas de rocío
que resbalan en las madrugadas,
en las duermevelas que agotan los sueños.

Se desnudan las treguas que vagan en soledad,
en los aullidos de silencio,
cuando la espuma del viento
circunda por los espacios corpóreos.

No da tregua el tiempo en sus vacilaciones,
en la ecuánime perfección de sus minutos,
que sigilosos cuartean sus retos.

En los espacios tridimensionales,
aún busco los expoleos
que la vida se ha llevado.

No da tregua el tiempo en sus vacilaciones,
ni en la dimensión de sus espacios.
 
Última edición:
Saben a sal las gotas de rocío
que resbalan en las madrugadas,
en las duermevelas que agotan los sueños.

Se desnudan las treguas que vagan en soledad,
en los aullidos de silencio,
cuando la espuma del viento
circunda por los espacios corpóreos.

No da tregua el tiempo en sus vacilaciones,
en la ecuánime perfección de sus minutos,
que sigilosos cuartean sus retos.

En los espacios tridimensionales,
aún busco los expóleos
que la vida se ha llevado.

No da tregua en tiempo en sus vacilaciones,
ni en la dimensión de sus espacios.
Ayyy María el tiempo pasa inexorablemente y nos deja impregnados de su sello, limitando todo lo que somos y tenemos. Tus versos tienen un bello halo de melancolía y se dejan sentir muy hondo, me han encantado querida amiga. Besazos a tu corazón con cariño y admiración siempre.....muáááácksss...
 
Saben a sal las gotas de rocío
que resbalan en las madrugadas,
en las duermevelas que agotan los sueños.

Se desnudan las treguas que vagan en soledad,
en los aullidos de silencio,
cuando la espuma del viento
circunda por los espacios corpóreos.

No da tregua el tiempo en sus vacilaciones,
en la ecuánime perfección de sus minutos,
que sigilosos cuartean sus retos.

En los espacios tridimensionales,
aún busco los expóleos
que la vida se ha llevado.

No da tregua en tiempo en sus vacilaciones,
ni en la dimensión de sus espacios.
El tiempo como esa manta que absorbe y deja
un robado de sensaciones que se buscan. el poema
es delicado y se contempla desde esa perpectiva
que proporciona el intento de encontrar esa
dimension de estadios necesarios.
excelente. saludos siempre de luzyabsenta
 
Ayyy María el tiempo pasa inexorablemente y nos deja impregnados de su sello, limitando todo lo que somos y tenemos. Tus versos tienen un bello halo de melancolía y se dejan sentir muy hondo, me han encantado querida amiga. Besazos a tu corazón con cariño y admiración siempre.....muáááácksss...

Mi querida amiga, siempre es un grato placer contar con tu presencia es mis versos, con la delicadeza de tus palabras.

Un besazo de vuelta y con la admiración mutua.

Te beso
 
Saben a sal las gotas de rocío
que resbalan en las madrugadas,
en las duermevelas que agotan los sueños.

Se desnudan las treguas que vagan en soledad,
en los aullidos de silencio,
cuando la espuma del viento
circunda por los espacios corpóreos.

No da tregua el tiempo en sus vacilaciones,
en la ecuánime perfección de sus minutos,
que sigilosos cuartean sus retos.

En los espacios tridimensionales,
aún busco los expóleos
que la vida se ha llevado.

No da tregua en tiempo en sus vacilaciones,
ni en la dimensión de sus espacios.

Inexorable el tiempo que llega y pasa y no se detiene ante nada dejándonos su huella en la piel y en las sienes.
Es un poema realmente hermoso escrito en mi opinión con excelsa delicadeza que envuelve.
Un placer disfrutar de tus letras que me dejan pensativo María.
Recibe mis saludos cordiales y un abrazo.
 
Saben a sal las gotas de rocío
que resbalan en las madrugadas,
en las duermevelas que agotan los sueños.

Se desnudan las treguas que vagan en soledad,
en los aullidos de silencio,
cuando la espuma del viento
circunda por los espacios corpóreos.

No da tregua el tiempo en sus vacilaciones,
en la ecuánime perfección de sus minutos,
que sigilosos cuartean sus retos.

En los espacios tridimensionales,

aún busco los expóleos (¿expolios?
que la vida se ha llevado.

No da tregua en (el) tiempo en sus vacilaciones,
ni en la dimensión de sus espacios.

Estimada Maria, nos dejas pensativos con este poema en el que nos circundas de sugerencias sobre el insomnio que nos lleva a vagar por todos los espacios entre confusos recuerdos.
Observo un par de detalles que te anoto en rojo en la cita.

u_3c335cbc.gif
 
Saben a sal las gotas de rocío
que resbalan en las madrugadas,
en las duermevelas que agotan los sueños.

Se desnudan las treguas que vagan en soledad,
en los aullidos de silencio,
cuando la espuma del viento
circunda por los espacios corpóreos.

No da tregua el tiempo en sus vacilaciones,
en la ecuánime perfección de sus minutos,
que sigilosos cuartean sus retos.

En los espacios tridimensionales,
aún busco los expóleos
que la vida se ha llevado.

No da tregua en tiempo en sus vacilaciones,
ni en la dimensión de sus espacios.

Todo el poema es magnífico, MaríaA G. pero ya el inicio te deja impactado. Lo opuesto a la dulzura del sueño reparador es esa salinidad de la noche en duermevela, genial. Es brillante esa concepción de los minutos como ecuánimes y perfectos, sin embargo ¿el tiempo es ecuánime? Yo creo que no, o sí, y quien no es ecuánime es el dueño del tiempo.
Supongo que querías escribir expolios. Busqué expóleos en la RAE y no lo encontré.
El tiempo no da tregua, qué razón tienes. Este poema también hubiera podido lucir en filosóficos.
Disfruté de la lectura, apreciada y admirada amiga poetisa.
 
Inexorable el tiempo que llega y pasa y no se detiene ante nada dejándonos su huella en la piel y en las sienes.
Es un poema realmente hermoso escrito en mi opinión con excelsa delicadeza que envuelve.
Un placer disfrutar de tus letras que me dejan pensativo María.
Recibe mis saludos cordiales y un abrazo.

Muchas gracias por dejar tan hermoso comentario y por detenerte en estos versos.

Un abrazo.
 
Estimada Maria, nos dejas pensativos con este poema en el que nos circundas de sugerencias sobre el insomnio que nos lleva a vagar por todos los espacios entre confusos recuerdos.
Observo un par de detalles que te anoto en rojo en la cita.

u_3c335cbc.gif

Gracias amigo, por detenerte a comentar y anotar esos detalles que siempre enriquecen las letras y las mejoran.

Un abrazo.
 
Todo el poema es magnífico, MaríaA G. pero ya el inicio te deja impactado. Lo opuesto a la dulzura del sueño reparador es esa salinidad de la noche en duermevela, genial. Es brillante esa concepción de los minutos como ecuánimes y perfectos, sin embargo ¿el tiempo es ecuánime? Yo creo que no, o sí, y quien no es ecuánime es el dueño del tiempo.
Supongo que querías escribir expolios. Busqué expóleos en la RAE y no lo encontré.
El tiempo no da tregua, qué razón tienes. Este poema también hubiera podido lucir en filosóficos.
Disfruté de la lectura, apreciada y admirada amiga poetisa.

Gracias amigo, por venir a estos versos y dejar tan bello y delicado comentario. Ya tomé nota de ese despiste y quedo corregido. Agradezco esa puntualización, que siempre enriquece la poesía.

Un abrazo.
 
Saben a sal las gotas de rocío
que resbalan en las madrugadas,
en las duermevelas que agotan los sueños.

Se desnudan las treguas que vagan en soledad,
en los aullidos de silencio,
cuando la espuma del viento
circunda por los espacios corpóreos.

No da tregua el tiempo en sus vacilaciones,
en la ecuánime perfección de sus minutos,
que sigilosos cuartean sus retos.

En los espacios tridimensionales,
aún busco los expoleos
que la vida se ha llevado.

No da tregua el tiempo en sus vacilaciones,
ni en la dimensión de sus espacios.
¡¡Joder!! (perdón por la expresión, tan nuestra y tan ibérica para expresar, valga la redundancia, tanto un enfado como una admiración por lo que se ve o se siente; en este caso, es admiración por lo que veo y leo, y siento).
Armoniosa combinación y distribución de versos de distinta extensión, que, junto al rico y culto verbo empleado, a la perfecta sintaxis, y a la sublime semántica troquelada en las metáforas, otorga una musicalidad y cadencia que es pura sinfonía al oído cuando se declama (yo, siempre declamo todos los poemas que os leo). Alzas en tu poema la belleza inserta en esa melancolía de sabor amargo, de soledad, de silencio, de retos sin tregua, de búsqueda, y de espacios que nos oprimen.
Todo el poema es una maravilla, mas quiero resaltar unos versos que son exponente de la grandeza lírica con la que vistes esas estrofas:

Saben a sal las gotas de rocío
en los aullidos de silencio,

aún busco los expoleos
que la vida se ha llevado.

No da tregua el tiempo en sus vacilaciones,
ni en la dimensión de sus espacios.

Quizás, ""expoleos"" se escribe como ""expolios"", aunque bien podría ser que de ambas formas sea correcto.
Esos dos versos últimos son un cierre magistral al retomar la idea inscrita en la tercera estrofa.

Hinco rodilla en tierra y te rindo pleitesía, pues tan sublime obra poética, la merece, como la merece la etérea poetisa de cuyo corazón y pluma ha surgido.
Besos, querida amiga y admirada poetisa, besos en alas de los vientos.

P.D. Tus arqueadas cejas, tus ojos, grandes como lagos y brillantes como luceros, otorgan a tu mirada una presencia y prestancia más seductora que la de la hermosísima Nefertiti (antes de perder su ojo izquierdo; incluso después, seguía teniendo hechizo en su mirada)
 
Saben a sal las gotas de rocío
que resbalan en las madrugadas,
en las duermevelas que agotan los sueños.

Se desnudan las treguas que vagan en soledad,
en los aullidos de silencio,
cuando la espuma del viento
circunda por los espacios corpóreos.

No da tregua el tiempo en sus vacilaciones,
en la ecuánime perfección de sus minutos,
que sigilosos cuartean sus retos.

En los espacios tridimensionales,
aún busco los expoleos
que la vida se ha llevado.

No da tregua el tiempo en sus vacilaciones,
ni en la dimensión de sus espacios.
Nuestro tiempo es toso ese espacio tridimensional del que formamos parte y al cual transfiguramos mientras éste nos curte. Saludos cordiales para ti María A.G.
 
¡¡Joder!! (perdón por la expresión, tan nuestra y tan ibérica para expresar, valga la redundancia, tanto un enfado como una admiración por lo que se ve o se siente; en este caso, es admiración por lo que veo y leo, y siento).
Armoniosa combinación y distribución de versos de distinta extensión, que, junto al rico y culto verbo empleado, a la perfecta sintaxis, y a la sublime semántica troquelada en las metáforas, otorga una musicalidad y cadencia que es pura sinfonía al oído cuando se declama (yo, siempre declamo todos los poemas que os leo). Alzas en tu poema la belleza inserta en esa melancolía de sabor amargo, de soledad, de silencio, de retos sin tregua, de búsqueda, y de espacios que nos oprimen.
Todo el poema es una maravilla, mas quiero resaltar unos versos que son exponente de la grandeza lírica con la que vistes esas estrofas:

Saben a sal las gotas de rocío

en los aullidos de silencio,

aún busco los expoleos
que la vida se ha llevado.

No da tregua el tiempo en sus vacilaciones,
ni en la dimensión de sus espacios.


Quizás, ""expoleos"" se escribe como ""expolios"", aunque bien podría ser que de ambas formas sea correcto.
Esos dos versos últimos son un cierre magistral al retomar la idea inscrita en la tercera estrofa.

Hinco rodilla en tierra y te rindo pleitesía, pues tan sublime obra poética, la merece, como la merece la etérea poetisa de cuyo corazón y pluma ha surgido.
Besos, querida amiga y admirada poetisa, besos en alas de los vientos.

P.D. Tus arqueadas cejas, tus ojos, grandes como lagos y brillantes como luceros, otorgan a tu mirada una presencia y prestancia más seductora que la de la hermosísima Nefertiti (antes de perder su ojo izquierdo; incluso después, seguía teniendo hechizo en su mirada)

Mi apreciado amigo, agradezco el intenso y bello comentario que has dejado, así como el inmenso placer de encontrarte.
Gracias, por la profundidaz de tus plabras, muy halagada me siento con tu comentario.

Abrazos.
 
Saben a sal las gotas de rocío
que resbalan en las madrugadas,
en las duermevelas que agotan los sueños.

Se desnudan las treguas que vagan en soledad,
en los aullidos de silencio,
cuando la espuma del viento
circunda por los espacios corpóreos.

No da tregua el tiempo en sus vacilaciones,
en la ecuánime perfección de sus minutos,
que sigilosos cuartean sus retos.

En los espacios tridimensionales,
aún busco los expoleos
que la vida se ha llevado.

No da tregua el tiempo en sus vacilaciones,
ni en la dimensión de sus espacios.


María, es admirable como no solo tus palabras están elegidas como de un catálogo de delicadeza, sino como además tienen el sustento del alma. No todos los poemas dejan ver el halo del alma. Por eso te admiro y celebro haber encontrado tu arte.
Un artista lo es, porque logra un puente de emociones con quien contempla su obra.
Un abrazo, con sol.
 
Saben a sal las gotas de rocío
que resbalan en las madrugadas,
en las duermevelas que agotan los sueños.

Se desnudan las treguas que vagan en soledad,
en los aullidos de silencio,
cuando la espuma del viento
circunda por los espacios corpóreos.

No da tregua el tiempo en sus vacilaciones,
en la ecuánime perfección de sus minutos,
que sigilosos cuartean sus retos.

En los espacios tridimensionales,
aún busco los expoleos
que la vida se ha llevado.

No da tregua el tiempo en sus vacilaciones,
ni en la dimensión de sus espacios.
Muy bello, profundo en su idea y sensible y certero en su hermosa escritura amiga María, me ha gustado mucho. Un abrazo. Paco.
 
María, es admirable como no solo tus palabras están elegidas como de un catálogo de delicadeza, sino como además tienen el sustento del alma. No todos los poemas dejan ver el halo del alma. Por eso te admiro y celebro haber encontrado tu arte.
Un artista lo es, porque logra un puente de emociones con quien contempla su obra.
Un abrazo, con sol.

Muchísimas gracias, amiga Cecy, por tu comentario, la verdad que es muy halagador.
Agradezco tu visitia y lectura al poema, es todo un lujo encontrarte.

Te abrazo con cariño.
 
Saben a sal las gotas de rocío
que resbalan en las madrugadas,
en las duermevelas que agotan los sueños.

Se desnudan las treguas que vagan en soledad,
en los aullidos de silencio,
cuando la espuma del viento
circunda por los espacios corpóreos.

No da tregua el tiempo en sus vacilaciones,
en la ecuánime perfección de sus minutos,
que sigilosos cuartean sus retos.

En los espacios tridimensionales,
aún busco los expoleos
que la vida se ha llevado.

No da tregua el tiempo en sus vacilaciones,
ni en la dimensión de sus espacios.
poco a poco voy descubriendo historias que no conocía, es grato leerte
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba