ESPIRITU DEL MAL
Espíritu del mal superlativo,
perverso cual Señor de Torquemada,
mediocre poetastro -un casi nada-
capaz de criticarte sin motivo.
Ignora que su verso es vomitivo,
sus obras un ejemplo de cagada
producto de una mente descarada,
y opina, sin embargo, que es un divo.
Satán está buscando un Querubín
con rostro y expresiones de cateto.
¿Por qué no te presentas, malandrín?
Dedícale una birria de soneto,
enséñale un cotroso calcetín
y el puesto ganarás: ¡Te lo prometo!
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Chu