Javi C.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bajo tu mano,
en mi mano,
entre la ventana
que habla sonrisas,
y los ojos de este que calla,
voces esquizofrénicas
vagan.
Caminan los hombres
disfrazados de polvo, barro y lodo.
La noche es día
donde viven moribundas
las acciones,
sentimientos y emociones,
no vividas, rescoldos y cenizas
de traiciones.
Angostos senderos marcan
los rostros de fugitivos trovadores;
doy fe por escrito
de la locura del hombre.
Las obras de poetas
son pasto de los dioses.
Antes de que naciera
ya yacieran las tinieblas.
Entre las garras del destino
se ahoga su producto,
la química del olvido.
Sellan los errores
estas letras del martirio,
larga es la noche,
arduo es el camino
entre tus roces.
en mi mano,
entre la ventana
que habla sonrisas,
y los ojos de este que calla,
voces esquizofrénicas
vagan.
Caminan los hombres
disfrazados de polvo, barro y lodo.
La noche es día
donde viven moribundas
las acciones,
sentimientos y emociones,
no vividas, rescoldos y cenizas
de traiciones.
Angostos senderos marcan
los rostros de fugitivos trovadores;
doy fe por escrito
de la locura del hombre.
Las obras de poetas
son pasto de los dioses.
Antes de que naciera
ya yacieran las tinieblas.
Entre las garras del destino
se ahoga su producto,
la química del olvido.
Sellan los errores
estas letras del martirio,
larga es la noche,
arduo es el camino
entre tus roces.