HÉCTOR
Eres mi poesía; yo el instrumento inspirado.
Pasaron muchos años
que ya dobla los ya vividos,
cuando todo se vino abajo,
porque tú ya te habías ido.
Pensé que todo se terminada,
todos lloraban, hasta el cielo,
la tierra estaba tan anegada;
porque tú ya te habías ido.
Entre Navidad y año nuevo,
estaba a tu lado, oraba y lloraba,
y tu tan inerte,
porque tu espíritu a Dios se había ido.
Cuando era las 12.00 horas
del fin de año y del comienzo del año,
me decían feliz año,
cuando tú te habías ido.
Grité tu nombre años,
en sueños, en los deseos
de verte y amarte como siempre,
pero tú ya te habías ido.
Hoy te recuerdo hermano,
te tengo mucho cariño;
aunque estés en el cielo
estas siempre conmigo.
que ya dobla los ya vividos,
cuando todo se vino abajo,
porque tú ya te habías ido.
Pensé que todo se terminada,
todos lloraban, hasta el cielo,
la tierra estaba tan anegada;
porque tú ya te habías ido.
Entre Navidad y año nuevo,
estaba a tu lado, oraba y lloraba,
y tu tan inerte,
porque tu espíritu a Dios se había ido.
Cuando era las 12.00 horas
del fin de año y del comienzo del año,
me decían feliz año,
cuando tú te habías ido.
Grité tu nombre años,
en sueños, en los deseos
de verte y amarte como siempre,
pero tú ya te habías ido.
Hoy te recuerdo hermano,
te tengo mucho cariño;
aunque estés en el cielo
estas siempre conmigo.
Última edición: