Nommo
Poeta veterano en el portal
Cuando ya,
no tienes
dónde poner la otra mejilla,
pues los guantazos que te daban,
te los comiste todos...
Entonces, acaba tu apostolado,
y la misión como evangelista,
pues el mensaje del Mesías,
ha sido pronunciado.
Correctamente, y sin paliativos.
Es un nuevo paradigma,
servicial, para con uno mismo,
y para con los demás seres humanos.
Que abraza, también, a los reinos
animal, vegetal o mineral.
El jardinero puede ser altruista,
y tener mano verde con las plantas.
En mi caso, las nutro
con suero marino de René Quintón, imantado.
Me llevo bien con ellas.
Todas están alegres y garridas.
El jardín o ecosistema de una vida,
desfila, en procesión, ante mis ojos.
no tienes
dónde poner la otra mejilla,
pues los guantazos que te daban,
te los comiste todos...
Entonces, acaba tu apostolado,
y la misión como evangelista,
pues el mensaje del Mesías,
ha sido pronunciado.
Correctamente, y sin paliativos.
Es un nuevo paradigma,
servicial, para con uno mismo,
y para con los demás seres humanos.
Que abraza, también, a los reinos
animal, vegetal o mineral.
El jardinero puede ser altruista,
y tener mano verde con las plantas.
En mi caso, las nutro
con suero marino de René Quintón, imantado.
Me llevo bien con ellas.
Todas están alegres y garridas.
El jardín o ecosistema de una vida,
desfila, en procesión, ante mis ojos.