elseneka
Poeta fiel al portal
...Pero como no hay una sección o foro de opiniones, quejas y pataletas, Aparte de no poder publicar nada en generales hasta mañana, lo coloco aquí a riesgo de que me impongan una justificada sanción administrativa.
He observado; en el escaso tiempo que tengo para leer vuestros trabajos; que los comentarios, o son elogiosos, o no existen.
Bien, podemos suponer que el 0 es una especie de castigo al trabajo malo; (pobre de mi oración, que pensé era aceptable); pero es inservible, porque el autor no conoce la razón de ese rechazo.
¿No sería mejor que hiciésemos, cuando sea necesario, una crítica constructiva y sin mordacidad?
Claro, si nos encontramos que alguien nos pone:
Creo que me voy a duchar,
así que no podéis mirar
porque me puede pasar
que me vaya a avergonzar.
Lo mejo sería decirle, con toda benevolencia, que se dedique a otras cosas paras las que, seguro, estará más preparado.
Pero hay trabajos muy dignos, incluso muy importantes, por no hablar de bellos, que tienen algún fallo de enfoque, de intención, de concepto, de técnica, ¿por qué no?, a los que les vendría muy bien un consejo, incluso, si podemos y sabemos, una sugerencia para su corrección.
Porque el escritor que no sepa asumir una crítica constructiva, o está demasiado pagado de sí mismo, o no quiere aprender.
Yo tengo, lo sabéis, 58 años. Y quince escribiendo profesionalmente. Pues me han dicho muchas veces mis editores: esto es una mierda, o esto está bien pero lo puedes mejorar. Y no sólo mis editores, que buscan su beneficio, sino los lectores en las cartas a las revistas. No sólo no me ofende, sino que procuro discernir la objetividad y corregir lo corregible.
Hay una espléndida pléyade de jóvenes en nuestro portal a los que no les vendría mal un poco de ayuda en forma de amables correcciones.
¿Quién sabe si alguno de ellos, o varios, pasarán a los anales de la literatura, y desde el infierno podremos esbozar una sonrisa y pensar: bueno yo contribuí en una pequeña parte a su gloria por el pequeño rapapolvo que le di una vez!?
¡Menudo rollo os he colocado! Venga, acepto la lapidación... si no tenéis mucha fuerza al tirar las piedras.
Saludos, eminentes poetas del presente y seguros genios del futuro.
(El pesado de El Seneka).
He observado; en el escaso tiempo que tengo para leer vuestros trabajos; que los comentarios, o son elogiosos, o no existen.
Bien, podemos suponer que el 0 es una especie de castigo al trabajo malo; (pobre de mi oración, que pensé era aceptable); pero es inservible, porque el autor no conoce la razón de ese rechazo.
¿No sería mejor que hiciésemos, cuando sea necesario, una crítica constructiva y sin mordacidad?
Claro, si nos encontramos que alguien nos pone:
Creo que me voy a duchar,
así que no podéis mirar
porque me puede pasar
que me vaya a avergonzar.
Lo mejo sería decirle, con toda benevolencia, que se dedique a otras cosas paras las que, seguro, estará más preparado.
Pero hay trabajos muy dignos, incluso muy importantes, por no hablar de bellos, que tienen algún fallo de enfoque, de intención, de concepto, de técnica, ¿por qué no?, a los que les vendría muy bien un consejo, incluso, si podemos y sabemos, una sugerencia para su corrección.
Porque el escritor que no sepa asumir una crítica constructiva, o está demasiado pagado de sí mismo, o no quiere aprender.
Yo tengo, lo sabéis, 58 años. Y quince escribiendo profesionalmente. Pues me han dicho muchas veces mis editores: esto es una mierda, o esto está bien pero lo puedes mejorar. Y no sólo mis editores, que buscan su beneficio, sino los lectores en las cartas a las revistas. No sólo no me ofende, sino que procuro discernir la objetividad y corregir lo corregible.
Hay una espléndida pléyade de jóvenes en nuestro portal a los que no les vendría mal un poco de ayuda en forma de amables correcciones.
¿Quién sabe si alguno de ellos, o varios, pasarán a los anales de la literatura, y desde el infierno podremos esbozar una sonrisa y pensar: bueno yo contribuí en una pequeña parte a su gloria por el pequeño rapapolvo que le di una vez!?
¡Menudo rollo os he colocado! Venga, acepto la lapidación... si no tenéis mucha fuerza al tirar las piedras.
Saludos, eminentes poetas del presente y seguros genios del futuro.
(El pesado de El Seneka).