MASTER LY 22
Laly
Estrellas fugaces
Hace mucho, pero muchos años en el cielo había una maravillosa ánfora.
Allí, en ese recipiente especial los ángeles más ancianos guardaban los buenos deseos de los humanos, los cuales eran otorgados cuando ellos lo creían oportuno.
Pero un día un par de pequeños angelitos se pusieron a jugar con la preciosa ánfora.
Divertidos la hacían girar con sus blancas alas. El recipiente giraba para un lado y después para el otro mientras ellos reían y cantaban.
Hasta que repentinamente esta se cae y derraman todos los futuros deseos que los ángeles mayores tenían reservados para los niños de la tierra.
Estos deseos adoptaron la forma de estrellitas muy brillosas que comenzaron a viajar por el cielo, iban a muy alta velocidad, se perseguían unas a las otras por todo el universo.
Fue así que un día pasaron cerca de la tierra y las personas las comenzaron a llamar estrellas fugaces.
Estas miles de estrellitas van viajando con sus brillos esperando a los niños que las quieran buscar por la noche y así dejarse atrapar por los ojitos soñadores y conceder todos aquellos deseos que nacen del corazón.
¿qué pasó con los angelitos juguetones ?
Les cuento que ya son grandes y ahora son fabricantes de deseos y se encargan de llenar la maravillosa ánfora...
Pero les cuento un secreto, estos dos ángeles aun cada tanto se divierten derramando algunos deseos por el cielo. Así que si ven alguna estrellita fugaz pidan algún deseo con todo el corazón.
Hace mucho, pero muchos años en el cielo había una maravillosa ánfora.
Allí, en ese recipiente especial los ángeles más ancianos guardaban los buenos deseos de los humanos, los cuales eran otorgados cuando ellos lo creían oportuno.
Pero un día un par de pequeños angelitos se pusieron a jugar con la preciosa ánfora.
Divertidos la hacían girar con sus blancas alas. El recipiente giraba para un lado y después para el otro mientras ellos reían y cantaban.
Hasta que repentinamente esta se cae y derraman todos los futuros deseos que los ángeles mayores tenían reservados para los niños de la tierra.
Estos deseos adoptaron la forma de estrellitas muy brillosas que comenzaron a viajar por el cielo, iban a muy alta velocidad, se perseguían unas a las otras por todo el universo.
Fue así que un día pasaron cerca de la tierra y las personas las comenzaron a llamar estrellas fugaces.
Estas miles de estrellitas van viajando con sus brillos esperando a los niños que las quieran buscar por la noche y así dejarse atrapar por los ojitos soñadores y conceder todos aquellos deseos que nacen del corazón.
¿qué pasó con los angelitos juguetones ?
Les cuento que ya son grandes y ahora son fabricantes de deseos y se encargan de llenar la maravillosa ánfora...
Pero les cuento un secreto, estos dos ángeles aun cada tanto se divierten derramando algunos deseos por el cielo. Así que si ven alguna estrellita fugaz pidan algún deseo con todo el corazón.