Evocación

SRH

Poeta fiel al portal

Evocación​

No te amaba con la urgencia de las flores,
esa torpe manera de entregarse al viento.
Te amaba, más bien,
en la persistencia del algarrobo,
en la paciencia con que la luz
descifraba el alfabeto de tus sueños
cada mañana o cada anochecer.

Había una arquitectura secreta en el silencio
que compartíamos frente al tiempo;
un plano donde las palabras no eran puentes,
sino el mismo río que nos fluía por debajo.

No buscaba en ti el incendio, sino la brasa,
esa memoria del fuego que sabía alimentar
nuestras manos y nuestros inviernos
sin devorar la casa ni los espejos.

Eras el rastro de sal en la piel tras el olvido,
la nota que faltaba en la partitura del caos.
Si el amor era una forma de ceguera
preferiría este tacto tuyo que inventaba
mis relieves y me dibujaba los bordes
cuando el mundo me borraba.

Te quedaste así,
como el punto de apoyo que ignoraba Arquímedes,
porque no quería mover el mundo,
me bastaba con saber que, en tu órbita,
la gravedad era finalmente un acto de ternura.
 

Evocación​

No te amaba con la urgencia de las flores,
esa torpe manera de entregarse al viento.
Te amaba, más bien,
en la persistencia del algarrobo,
en la paciencia con que la luz
descifraba el alfabeto de tus sueños
cada mañana o cada anochecer.

Había una arquitectura secreta en el silencio
que compartíamos frente al tiempo;
un plano donde las palabras no eran puentes,
sino el mismo río que nos fluía por debajo.

No buscaba en ti el incendio, sino la brasa,
esa memoria del fuego que sabía alimentar
nuestras manos y nuestros inviernos
sin devorar la casa ni los espejos.

Eras el rastro de sal en la piel tras el olvido,
la nota que faltaba en la partitura del caos.
Si el amor era una forma de ceguera
preferiría este tacto tuyo que inventaba
mis relieves y me dibujaba los bordes
cuando el mundo me borraba.

Te quedaste así,
como el punto de apoyo que ignoraba Arquímedes,
porque no quería mover el mundo,
me bastaba con saber que, en tu órbita,
la gravedad era finalmente un acto de ternura.
Muy cautivador y sensible.
Me ha gustado como esa persona se ha convertido en un punto de apoyo que, como una gravedad tierna, sostiene sin intentar mover el mundo.
Es la sal que persiste tras el olvido, la nota que completa el caos y dibuja los contornos de quien lo siente.
Siempre es un honor visitarlo.

Le envío un saludo desde mi humilde Habana
 
Te amaba, más bien,
en la persistencia del algarrobo,
en la paciencia con que la luz
descifraba el alfabeto de tus sueños
Es una bella manera de describir un vínculo importante, con hondas raíces, profundo y sentido en todas las regiones del corazón.
Me alegra estar de vuelta para encontrar trabajos como este.
Una obra realmente hermosa.
Saludos y que tengas un lindo día.
 
Muy cautivador y sensible.
Me ha gustado como esa persona se ha convertido en un punto de apoyo que, como una gravedad tierna, sostiene sin intentar mover el mundo.
Es la sal que persiste tras el olvido, la nota que completa el caos y dibuja los contornos de quien lo siente.
Siempre es un honor visitarlo.

Le envío un saludo desde mi humilde Habana
Muchas gracias, Alde, por tu presencia y comentario. El honor es todo mío. Saludos cordiales.
 
Es una bella manera de describir un vínculo importante, con hondas raíces, profundo y sentido en todas las regiones del corazón.
Me alegra estar de vuelta para encontrar trabajos como este.
Una obra realmente hermosa.
Saludos y que tengas un lindo día.
Muchas gracias por su presencia, tiempo y comentario. Saludos
 

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