nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Me tienes a mí para apagar tu fuego
el que prende nuestra pasión,
siendo tan difícil extinguirlo
porque va arrasando más allá del corazón.
Eres mi fiel y ardiente amante
la llama del amor, va alcanzando altura
cuando besamos nuestros cuerpos,
estos solo sienten calentura.
Entre caricias nos perdemos
y nos amamos haciendo diabluras,
pero las hectáreas de nuestros corazones
no sufrirán ningunas quemaduras.
Enfermeros ninguno somos,
pero lo sanamos con mucha paciencia,
eres tú mi adorado caballero
yo Tu bombera por excelencia.