charlie ía
tru váyolens
algo se quiebra
dentro del subconsciente
cuando abrís la lata
por primera vez de esta manera,
eso es un hecho evidente
en sí mismo.
te decís
con una pizca de hipocresía
que todo solía ser un proceso metódico
concienzudamente ejecutado
como tantas veces vimos
siendo chavalos pendencieros
aquellas mujeres parecían terminators
haciendo añicos
libra tras libra de lo que tuviera el valor
de ponérseles enfrente;
ahora, después de recibir
a la comunidad de los santos
la tarea es una tarjeta de crédito
que se desliza suavemente
en la punta de los dedos:
un beso en la frente
con el que te vas a la cama más tranquilo.
sin embargo
una vez atravesada la puerta
la presunción de inocencia
desaparece de entre las opciones
gastronómicas y reproductivas
ya no resta otra cosa más
que verter el contenido completo del envase
dentro del siglo de las luces latinoamericano
hasta lograr ahogarlo bien
en su propios fluidos.
para decorar
cigarrillos baratos
una colonia trastabillada de segunda
con tarjeta de crédito
deslizándose suavemente por la punta
de los dedos
y estará listo para servirse
a nuestra invitada de la noche.