Alex Courant
Poeta adicto al portal
Fiebre
La noche avanza como un perro hambriento
por las calles del mundo y sus baldosas,
los enseres, los bártulos, las cosas,
reposan en un seco abatimiento.
Mis ojos son un pórtico en el viento
por donde marchan sombras onerosas,
me ciñen mil espinas de mil rosas,
la fiebre me obnubila el pensamiento.
Sólo tú calmarás mi destemplanza,
sólo tú secarás mi frente entera
del sudor que resbala sin sosiego.
Tú que eres una llama de esperanza,
la crepitante, la chirriante hoguera,
apagarás mi fuego con tu fuego.
::Hola amigo Migue. Como siempre es un honor recibir tu visita. Muchas gracias por tan amables palabras.::