Flamas y heridas
Recordaba tu nombre sin memoria.
Recordaba el sabor de tu panal
y la miel que manaba de tu noria...
recordaba temblores sin final.
Por mucho que jurásemos olvido
las sensaciones siguen encendidas
así como el aliento en tu vahído
al tener juntos flamas con heridas.
Recordaba tu forma de sentir
tan desatada, fresca e indomable.
Como la fuerza llana de un latir
filoso y acerado en grito amable.
Autor: Jorge de Córdoba