susi underground
Poeta que considera el portal su segunda casa
Rodajas de sandía y trozos de pan duro.
Bonito bodegón minimalista encima de mi mesa nueva,
recién encontrada en la basura y adoptada por una aurora boreal
que ilumina el techo olvidando sólo los ángulos agudos,
flechas sioux en un claro del bosque, arqueros semidesnudos
con largo pelo negro, brillante, oliendo a sándalo y río.
Acariciaba, incansable, cada hebra de su pelo,
desenredaba los hilos y me cubría la cara con ellos,
tocaba y volvía a tocar su hermosa cabellera como
si emanase de ella una fuerza nacida del mismo Eros
en estado natural.
Comeré un poco de sandía.
Bonito bodegón minimalista encima de mi mesa nueva,
recién encontrada en la basura y adoptada por una aurora boreal
que ilumina el techo olvidando sólo los ángulos agudos,
flechas sioux en un claro del bosque, arqueros semidesnudos
con largo pelo negro, brillante, oliendo a sándalo y río.
Acariciaba, incansable, cada hebra de su pelo,
desenredaba los hilos y me cubría la cara con ellos,
tocaba y volvía a tocar su hermosa cabellera como
si emanase de ella una fuerza nacida del mismo Eros
en estado natural.
Comeré un poco de sandía.