Marla
Poeta fiel al portal
Flores de luto sirvo
en este plato de mi voz ensangrentada.
Flores de luto
siembro
sobre ojos de escuálidas miradas
que contemplan su savia negra salpicar
el impoluto cristal de la distancia.
Ojos que no podéis llorar,
¡libad la sombra contenida en el hueco
de mis llagas!
los versos turbios que blanden un enigma
anudado al vapor de la nostalgia;
acartonadas células de abismo
donde se descompone una esperanza.
Flores de luto y barro
brindo al viento
si tú, mi ángel, no acudes
a beberme los pozos de la nada;
si no encienden
tus brazos la estación del gozo
entre mis sábanas.
Lirios de pergamino
arrojan a una vía muerta sus sandalias
y horadan la corona de mi orgullo
cuando no me desvisten,
mi ángel,
las almendradas lunas
de tu alma.
en este plato de mi voz ensangrentada.
Flores de luto
siembro
sobre ojos de escuálidas miradas
que contemplan su savia negra salpicar
el impoluto cristal de la distancia.
Ojos que no podéis llorar,
¡libad la sombra contenida en el hueco
de mis llagas!
los versos turbios que blanden un enigma
anudado al vapor de la nostalgia;
acartonadas células de abismo
donde se descompone una esperanza.
Flores de luto y barro
brindo al viento
si tú, mi ángel, no acudes
a beberme los pozos de la nada;
si no encienden
tus brazos la estación del gozo
entre mis sábanas.
Lirios de pergamino
arrojan a una vía muerta sus sandalias
y horadan la corona de mi orgullo
cuando no me desvisten,
mi ángel,
las almendradas lunas
de tu alma.