Dvaldés
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nació este amor teñido por lamentos
nocturno bajo el cénit de la luna.
Creímos ver surgir nuestra fortuna
en blanca lumbre andando firmamentos.
Surcaron ciegos, fríos juramentos,
un triste hablar de labios en hambruna,
anemia que fue ruin e inoportuna
llevó a la nada a nuestros sentimientos.
Cruzamos sin retorno la vereda,
las huellas transmutaron y distantes,
perdimos lo forjado en esta historia.
Hoy día es una lúgubre humareda
que siempre flota al cielo de los antes
y trae aciaga niebla a la memoria.
nocturno bajo el cénit de la luna.
Creímos ver surgir nuestra fortuna
en blanca lumbre andando firmamentos.
Surcaron ciegos, fríos juramentos,
un triste hablar de labios en hambruna,
anemia que fue ruin e inoportuna
llevó a la nada a nuestros sentimientos.
Cruzamos sin retorno la vereda,
las huellas transmutaron y distantes,
perdimos lo forjado en esta historia.
Hoy día es una lúgubre humareda
que siempre flota al cielo de los antes
y trae aciaga niebla a la memoria.
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