Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Existe una vertiente del recuerdo
que sabe agradecer
tan dulcemente,
que sabe honrar la luz que un día el mundo
vertió sobre sus ojos
inundados
con el amor del hombre
hacia las cosas.
Dios mío, dame fuerzas, quiero verte
en cada rostro limpio
que me ha amado.
Existe una vertiente del recuerdo
que sabe agradecer
tan dulcemente,
que sabe honrar la luz que un día el mundo
vertió sobre sus ojos
inundados
con el amor del hombre
hacia las cosas.
Dios mío, dame fuerzas, quiero verte
en cada rostro limpio
que me ha amado.