Cuando pregunté por ti,
supe que te habías muerto,
sollozando me pregunto:
¿Qué remolino de viento
llenó mi pelo de escarcha
y se llevo presto el tiempo?...
¿Cinco años ya sin verte?...
pero si fue hace un momento
que me pediste que fuera
a esperarte junto al puerto.
Llegué tarde amigo mío
ya no valen mis lamentos,
cuando pregunté por ti,
supe que te habías muerto.
Archivos adjuntos
Última edición: