Tu estilo poético, estimado Juan, tiene un sello yo diría que muy personal y muy bien definido. Algunas veces, como estas, ahondas en los temas del arte poético mostrándonos tu sencillez y al mismo tiempo tu claridad de pensamiento. Existen palabras definitivamente hermosas, palabras que nos llaman, que nos seducen, figuras poéticas densas y complejas, pero creo que esos recursos, cuando se usan en un contexto sintáctico difuso, no contribuyen en absoluto a la belleza del poema, y menos cuando se percibe cierta inmoderación en su uso. Coincido contigo en que todo debe tener un equilibrio y que el uso de un lenguaje rebuscado no garantiza la calidad de lo escrito ni refleja el talento poético del autor.
Un abrazo infinito.
Posdata: edito esta nota porque he visto que un comentarista ha hecho referencia a mis palabras de una manera muy singular, manera que ─por cierto─ ya conozco. Lo subrayado no alude a tu poema, Juan, sino que es una simple opinión, fruto de mi experiencia como lector. Agrego este fragmento del Arte Poética de Horacio: "La mayor parte de los poetas [...] nos engañamos con la apariencia de lo bueno. Si procuro ser breve, soy oscuro; al otro, que va tras el estilo limado y terso, le faltan el alma y los bríos; el que emprende cosas magníficas, da en el estilo hinchado; el otro, queriendo ir demasiado seguro, como el marinero que teme a la tempestad y se arrima a la costa, va arrastrando por el suelo con un estilo ratero. El poeta que quiere variar el asunto sencillo de un modo extraordinario y maravilloso, es como el pintor que pinta a un delfín en los bosques y a un jabalí en el mar. Si no hay arte, el deseo de huir de un defecto, le hace caer en otro"
Un abrazo de nuevo.