Arkeidos
Poeta que considera el portal su segunda casa
Surcan en el aire delgados hilos de mi melancolía,
podría tejer con estos,
a un humanoide amorfo con una sonrisa falsa
y unos ojos muy tristes.
Pienso en la imagen residual de mi mismo
que ha venido del pasado
para incrustarse en el cristal de tu ojo
que mira hacia el futuro,
asegurando mi permanencia junto a ti.
Hierven los monstruos de mi sangre,
muevo montañas con el eco de mi voz.
Charlo con el ave azul quien me susurra:
No desfallezcas en la noche de los horrores
que el ángel del invierno vendrá por ti,
mientras el fuego abraza al mundo, consumiéndolo.
Mi alma es una tormenta
y mis ojos son relámpagos de apresurada inquietud.
Busco ver lo que es inalcanzable,
me arrojo como un disparo de luz hacia la profunda oscuridad.
Miro una lluvia de estrellas,
es como ver el llanto cósmico de un ángel.
Aquí no hay oxigeno, no hay sonido,
tan solo un mar de paz de insondable belleza,
y yo, mirando el futuro a través de un espejo de tiempo,
un futuro sin ti, sin mí,
solo veo mi legado:
mi rara e irresponsable escritura,
mi corazón haciendo tic tac,
esperando el momento justo para detonar
y forjar un nuevo universo, donde corra mi sangre,
donde habiten mis poemas, mi alma, y el recuerdo de tu sonrisa.
podría tejer con estos,
a un humanoide amorfo con una sonrisa falsa
y unos ojos muy tristes.
Pienso en la imagen residual de mi mismo
que ha venido del pasado
para incrustarse en el cristal de tu ojo
que mira hacia el futuro,
asegurando mi permanencia junto a ti.
Hierven los monstruos de mi sangre,
muevo montañas con el eco de mi voz.
Charlo con el ave azul quien me susurra:
No desfallezcas en la noche de los horrores
que el ángel del invierno vendrá por ti,
mientras el fuego abraza al mundo, consumiéndolo.
Mi alma es una tormenta
y mis ojos son relámpagos de apresurada inquietud.
Busco ver lo que es inalcanzable,
me arrojo como un disparo de luz hacia la profunda oscuridad.
Miro una lluvia de estrellas,
es como ver el llanto cósmico de un ángel.
Aquí no hay oxigeno, no hay sonido,
tan solo un mar de paz de insondable belleza,
y yo, mirando el futuro a través de un espejo de tiempo,
un futuro sin ti, sin mí,
solo veo mi legado:
mi rara e irresponsable escritura,
mi corazón haciendo tic tac,
esperando el momento justo para detonar
y forjar un nuevo universo, donde corra mi sangre,
donde habiten mis poemas, mi alma, y el recuerdo de tu sonrisa.