alguien
Poeta recién llegado
Cierto día de mi vida me encontré en un lugar extraño, poco común en realidad, carente de colores y de profundidades no logre descubrir cielo alguno, tampoco halle tierra firme en la cual estar erguido y tampoco supe si estaba flotando o caminando, sensación aquella tan extraña de estar en medio de la nada, estar sobre la nada o debajo de nada. Intente buscar, grite, llore, corrí por aquí, camine por allá, llame a mis padres, a mis amigos, busque un auxilio y hasta grite al mismísimo dios buscando un supuesto perdón. La cosa era que tampoco recordaba mucho de lo que había pasado, termine por darme cuenta que entre más lo meditara y mientras más tiempo pasaba más cosas olvidaba y más rápido que lo que se tarda el amanecer en ganar al anochecer me di cuenta que me esforzaba por saber quién era. Camine por mucho tiempo, horas, días, meses, años, no supe cuanto tiempo paso, allí no anochecía, no amanecía, no podía determinar cuánto tiempo pasaba y como todo organismo me dio hambre, me sentí débil y caí al suelo sin la energía para seguir caminando hacia ningún lugar.
no sentía frio, tampoco calor, era desesperante aquella situación... es raro como la soledad a la vez que te hace fuerte, resistente, te hace frio y cruel... en aquel infierno personal nunca cedí a la demencia, nunca me di por vencido pero en esta situación mi maldita mortalidad me había vencido y no tenia las fuerzas para levantarme. Quise comer algo... un pan una fruta... recordé las hamburguesas que tanto me gustaba comer, esas con doble queso con doble carne, lechuga, tomate, cebolla, con esa salsa azucarada y condimentada color sangre... ansiaba un jugo, una soda de naranja... mierda, podía sentir el sabor en mis papilas gustativas, la grasa, la sal... el dulce haaa y hasta podía sentir el olor de la carne chamuscada, azada al carbón. Abrí los ojos descubriendo una lagrima en mis ojos, aun estaba tendido sobre la nada sin las fuerzas para seguir, estúpida soledad. Voltee la cabeza a un lado, mierda, al final si estaba perdiendo la cordura, ¡la estúpida hamburguesa estaba frente a mi junto a una botella de soda de naranja! jajajajaja, esto debe ser un maldito sueño ¿no? recordé cuantas veces he dicho esto, cuantas veces lo pensaba mientras veía como el mundo giraba y giraba como si todo se tratase de una broma de mal gusto. Pues bien, unámonos a la farsa, pensé, tome la supuesta hamburguesa sorprendiéndome de el estado de mi demencia, ¿hasta qué punto había llegado como para poder sentir entre mis dedos el contacto del pan, la suavidad del alimento?, y al morderlo... estúpida farsa que es la imaginación... ¡pude sentir el sabor entre mi lengua!, pude beber la soda, y quise mas, quise pizza, tacos, burritos y allí donde lo imaginaba aparecía de la nada... maldita marihuana, pensé.
La cosa es que no fue una mala pasada de mi imaginación, de alguna forma creaba lo que quisiera, cree arboles, ríos, prados, montañas, cree un sol, y cree una luna. Sencillamente estaba harto de esa estúpida nada, y si ese maldito sueño me dejaba crear cuanto quisiera simplemente lo haría, pero aun me sentía solo... cree animales, llene y poblé todo de las criaturas más raras que mi cabeza pudo imaginar, y finalmente, cree a alguien como yo, le di conocimientos, o bueno al menos los que yo podía recordar de cuando estaba en el colegio, ¡hasta le di un nombre!, lo llame Adán, me pareció cómico pues la biblia también decía que un dios le había puesto así a su primera creación humana pensé que tal vez las cosas marcharían bien, me sentí como un jodido dios
Paso algún tiempo mientras veía a aquel ser, a pesar de todos los conocimientos que le había dado resulto ser un tanto inocente, se sorprendía de sobremanera creyendo que el cielo le hablaba mientras yo, escondido entre la maleza hablaba por un alta voz, a veces incendiaba arboles, o utilizaba cualquier tipo de artilugios para asustarlo y sorprenderlo, nunca le dije mi nombre, hacia mucho que había olvidado quien era, y con el tiempo el mismo me empezó a llamar Dios. Me preguntaba cómo a pesar de los conocimientos que le di no era capaz de detectar mis trampas simples, y porque sin embargo creía que todo eran cosas de magia... a pesar de todo le prohibí cruzar cierto límite de esa jungla temiendo que descubriera la nada. Le invente historias extrañas para asustarlo, aprovechándome de su ingenuidad, le dije que habían monstruos enormes, y aun peor, le dije que mi ira caería sobre el si lo hacía, si se atrevía a cruzar el limite. Al cabo de un tiempo note que se deprimía, y con él, yo también. La cosa giraba en torno a la misma razón que me había forzado a crear todo eso, soledad, a él ya no le bastaba todo ese vasto lugar, y a mi ya no me divertía asustarlo, sus emociones se tornaban monótonas así que decidí crearle una pareja, alguien a su igual pero de sexo contrario, y así lo hice. La cree mientras dormía, y mofándome de la biblia la llame Eva. Cuando despertó los presente, se hicieron muy amigos, y el estuvo muy feliz y con él lo estuve yo también.
Que horrible es aquello de la felicidad ¿no?, nunca es constante, nunca es total, un día puedes estar que saltas en un pie de felicidad y al otro estas sufriendo, llorando, deseando morir... entendí que aunque jugara a ser dios, no era perfecto, y por tanto, lo que creara no lo era. ¡Esa tonta era más audaz que él!, lo incito a cruzar el limite, y él se lleno de valor y la acompaño... aun recuerdo sus caras al ver esa nada, estupefactos, sin palabras..., el se arrodillo, ella se sentó a llorar, luego vinieron los cuestionamientos, las preguntas... ¿ quién eres?, ¿de dónde eres?, ¿de dónde venimos?, ¿ qué somos?, ¿ dónde estamos?... ¡¡COMO SE SUPONE IBA A CONTESTAR SUS MALDITAS PREGUNTAS SI NI YO MISMO SABIA LAS RESPUESTAS!!. Sea como sea los destruí. Me plante ante ellos y los imagine muertos, a ella degollada y a él destruido en mil pedazos...
Intente creando a más, cree a muchos más, siempre en parejas solamente, pero siempre lo mismo..., la soledad, el descubrimiento, las dudas., las dudas, las dudas, las dudas, las dudas, ¡LAS MALDITAS DUDAS! Entonces desee morir, lo desee tanto como cuando desee la hamburguesa en medio de la nada pero no ocurrió nada, lo volví a intentar sin obtener resultados, así que tampoco era omnipotente... y yo con las ganas que tenia de morir... ¿ qué hacer?, ¿Cómo evitar que vieran el final?, porque ese era el problema ¿no?, bien, pues crearía un jardín tan estúpidamente grande, que ni yo mismo pudiera salir, agrande la jungla hasta que se convirtió en mi horizonte, y aun así la seguí agrandando, luego la hice planeta y la hice tan grande que me tuve q imaginar a mi mismo convertido en gigante para poder tomarla entre las manos, y a esa esfera, a esa pelotita, le di texturas, ríos, océanos, montañas, volcanes, le di un color a su cielo para que no pudieran ver la blancura de mi verdad, y aun así, temiendo lo descubrieran todo, me imagine el exterior a oscuras, imagine estrellas que iluminaran la penumbra y la luz que antes llame sol la englobe en una esfera de fuego, cree más globos de tierra y los llame planetas, cree constelaciones, ¡ jugué, imagine y cree cuanto pude y quise!... y luego, luego los volví a crear....
no sentía frio, tampoco calor, era desesperante aquella situación... es raro como la soledad a la vez que te hace fuerte, resistente, te hace frio y cruel... en aquel infierno personal nunca cedí a la demencia, nunca me di por vencido pero en esta situación mi maldita mortalidad me había vencido y no tenia las fuerzas para levantarme. Quise comer algo... un pan una fruta... recordé las hamburguesas que tanto me gustaba comer, esas con doble queso con doble carne, lechuga, tomate, cebolla, con esa salsa azucarada y condimentada color sangre... ansiaba un jugo, una soda de naranja... mierda, podía sentir el sabor en mis papilas gustativas, la grasa, la sal... el dulce haaa y hasta podía sentir el olor de la carne chamuscada, azada al carbón. Abrí los ojos descubriendo una lagrima en mis ojos, aun estaba tendido sobre la nada sin las fuerzas para seguir, estúpida soledad. Voltee la cabeza a un lado, mierda, al final si estaba perdiendo la cordura, ¡la estúpida hamburguesa estaba frente a mi junto a una botella de soda de naranja! jajajajaja, esto debe ser un maldito sueño ¿no? recordé cuantas veces he dicho esto, cuantas veces lo pensaba mientras veía como el mundo giraba y giraba como si todo se tratase de una broma de mal gusto. Pues bien, unámonos a la farsa, pensé, tome la supuesta hamburguesa sorprendiéndome de el estado de mi demencia, ¿hasta qué punto había llegado como para poder sentir entre mis dedos el contacto del pan, la suavidad del alimento?, y al morderlo... estúpida farsa que es la imaginación... ¡pude sentir el sabor entre mi lengua!, pude beber la soda, y quise mas, quise pizza, tacos, burritos y allí donde lo imaginaba aparecía de la nada... maldita marihuana, pensé.
La cosa es que no fue una mala pasada de mi imaginación, de alguna forma creaba lo que quisiera, cree arboles, ríos, prados, montañas, cree un sol, y cree una luna. Sencillamente estaba harto de esa estúpida nada, y si ese maldito sueño me dejaba crear cuanto quisiera simplemente lo haría, pero aun me sentía solo... cree animales, llene y poblé todo de las criaturas más raras que mi cabeza pudo imaginar, y finalmente, cree a alguien como yo, le di conocimientos, o bueno al menos los que yo podía recordar de cuando estaba en el colegio, ¡hasta le di un nombre!, lo llame Adán, me pareció cómico pues la biblia también decía que un dios le había puesto así a su primera creación humana pensé que tal vez las cosas marcharían bien, me sentí como un jodido dios
Paso algún tiempo mientras veía a aquel ser, a pesar de todos los conocimientos que le había dado resulto ser un tanto inocente, se sorprendía de sobremanera creyendo que el cielo le hablaba mientras yo, escondido entre la maleza hablaba por un alta voz, a veces incendiaba arboles, o utilizaba cualquier tipo de artilugios para asustarlo y sorprenderlo, nunca le dije mi nombre, hacia mucho que había olvidado quien era, y con el tiempo el mismo me empezó a llamar Dios. Me preguntaba cómo a pesar de los conocimientos que le di no era capaz de detectar mis trampas simples, y porque sin embargo creía que todo eran cosas de magia... a pesar de todo le prohibí cruzar cierto límite de esa jungla temiendo que descubriera la nada. Le invente historias extrañas para asustarlo, aprovechándome de su ingenuidad, le dije que habían monstruos enormes, y aun peor, le dije que mi ira caería sobre el si lo hacía, si se atrevía a cruzar el limite. Al cabo de un tiempo note que se deprimía, y con él, yo también. La cosa giraba en torno a la misma razón que me había forzado a crear todo eso, soledad, a él ya no le bastaba todo ese vasto lugar, y a mi ya no me divertía asustarlo, sus emociones se tornaban monótonas así que decidí crearle una pareja, alguien a su igual pero de sexo contrario, y así lo hice. La cree mientras dormía, y mofándome de la biblia la llame Eva. Cuando despertó los presente, se hicieron muy amigos, y el estuvo muy feliz y con él lo estuve yo también.
Que horrible es aquello de la felicidad ¿no?, nunca es constante, nunca es total, un día puedes estar que saltas en un pie de felicidad y al otro estas sufriendo, llorando, deseando morir... entendí que aunque jugara a ser dios, no era perfecto, y por tanto, lo que creara no lo era. ¡Esa tonta era más audaz que él!, lo incito a cruzar el limite, y él se lleno de valor y la acompaño... aun recuerdo sus caras al ver esa nada, estupefactos, sin palabras..., el se arrodillo, ella se sentó a llorar, luego vinieron los cuestionamientos, las preguntas... ¿ quién eres?, ¿de dónde eres?, ¿de dónde venimos?, ¿ qué somos?, ¿ dónde estamos?... ¡¡COMO SE SUPONE IBA A CONTESTAR SUS MALDITAS PREGUNTAS SI NI YO MISMO SABIA LAS RESPUESTAS!!. Sea como sea los destruí. Me plante ante ellos y los imagine muertos, a ella degollada y a él destruido en mil pedazos...
Intente creando a más, cree a muchos más, siempre en parejas solamente, pero siempre lo mismo..., la soledad, el descubrimiento, las dudas., las dudas, las dudas, las dudas, las dudas, ¡LAS MALDITAS DUDAS! Entonces desee morir, lo desee tanto como cuando desee la hamburguesa en medio de la nada pero no ocurrió nada, lo volví a intentar sin obtener resultados, así que tampoco era omnipotente... y yo con las ganas que tenia de morir... ¿ qué hacer?, ¿Cómo evitar que vieran el final?, porque ese era el problema ¿no?, bien, pues crearía un jardín tan estúpidamente grande, que ni yo mismo pudiera salir, agrande la jungla hasta que se convirtió en mi horizonte, y aun así la seguí agrandando, luego la hice planeta y la hice tan grande que me tuve q imaginar a mi mismo convertido en gigante para poder tomarla entre las manos, y a esa esfera, a esa pelotita, le di texturas, ríos, océanos, montañas, volcanes, le di un color a su cielo para que no pudieran ver la blancura de mi verdad, y aun así, temiendo lo descubrieran todo, me imagine el exterior a oscuras, imagine estrellas que iluminaran la penumbra y la luz que antes llame sol la englobe en una esfera de fuego, cree más globos de tierra y los llame planetas, cree constelaciones, ¡ jugué, imagine y cree cuanto pude y quise!... y luego, luego los volví a crear....
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