prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siento que ese grito al nacer
que ensordecía a los médicos
y lo percibo en los recuerdos
como el te quiero de un idioma aprendido en el paraíso
que solo tú puedes descifrar y ella, la que me dio la vida,
es mucho más que silencio ahora,
es como si camináramos al borde de un cráter
y la muerte nos siguiera
hasta que un rió de magma saltara de su orilla
y la envolviera, la convirtiera en una roca más.
Porque los volcanes protegen a los que se aman desde los vientres de sus madres.
Parece imposible
pero tengo grabada la primera hora de aire
en un disco de memoria que solamente se escucha a un gramófono de amor
y de vez en cuando te amo
no a lo loco
pero a lo recién nacido que respira.
que ensordecía a los médicos
y lo percibo en los recuerdos
como el te quiero de un idioma aprendido en el paraíso
que solo tú puedes descifrar y ella, la que me dio la vida,
es mucho más que silencio ahora,
es como si camináramos al borde de un cráter
y la muerte nos siguiera
hasta que un rió de magma saltara de su orilla
y la envolviera, la convirtiera en una roca más.
Porque los volcanes protegen a los que se aman desde los vientres de sus madres.
Parece imposible
pero tengo grabada la primera hora de aire
en un disco de memoria que solamente se escucha a un gramófono de amor
y de vez en cuando te amo
no a lo loco
pero a lo recién nacido que respira.
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