Norainu
Poeta fiel al portal
Guerra.
Las rocas, crujen en la noche del desierto.
Se desgarran, se quiebran, se parten unas a las otras.
Deben convertirse en arena y el proceso es lento.
Como en todas partes el final es otro comienzo.
Se hacen añicos cual mortero, sin piedad ni conocimiento.
Harina de piedra que se cuece durante el día.
Rocas en guerra para ser llevadas por el viento
y jugar en las dunas la ligereza del desierto.
¿No hay destino más hermoso?
Me estiraría en una siesta eterna para dividirme en sal
y cobre y amianto y acero y oxido inmortal.
Ser parte del desierto, un soldado más.
Todos heridos, todos muertos,
todos rendidos al soplo de los vientos.
Abrir los ojos y formar parte de este universo,
dividido en millones de fragmentos.
Las rocas, crujen en la noche del desierto.
Se desgarran, se quiebran, se parten unas a las otras.
Deben convertirse en arena y el proceso es lento.
Como en todas partes el final es otro comienzo.
Se hacen añicos cual mortero, sin piedad ni conocimiento.
Harina de piedra que se cuece durante el día.
Rocas en guerra para ser llevadas por el viento
y jugar en las dunas la ligereza del desierto.
¿No hay destino más hermoso?
Me estiraría en una siesta eterna para dividirme en sal
y cobre y amianto y acero y oxido inmortal.
Ser parte del desierto, un soldado más.
Todos heridos, todos muertos,
todos rendidos al soplo de los vientos.
Abrir los ojos y formar parte de este universo,
dividido en millones de fragmentos.
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