Marie Renoir
Poeta fiel al portal
Yo soy el ser extendido hasta el armisticio de sus límites corpóreos.
Rayo humano, falo tizón, medio vástago del Hierro y Carbono.
Brioso metal con venas de cobre y corazón de oro.
Siempre sospeché que era el Universo, una mujer vestida de negro.
Con un himen de Oxigeno, Nitrógeno y Argón.
Fémina colosal y coqueta, con ojos de lunas y dientes galácticos.
Cuánto tiempo, mujer, torturaste mis manos mancas en la impotencia de la gravedad.
Cuánto tiempo, amada, plagaste mis sueños de húmedas fantasías.
Cuánto tiempo, musa celestial, tus senos orbitaron mis hambrientas fauces edípicas.
Ahora llevo ovilladas las nubes de tu pelvis entre mis piernas
Ahora vierto mi amor entre tus poros negros
Ahora vuelvo noches los mediodías, y te vuelvo lecho, sobre el lecho azul.
Yo soy el Hombre, tu amante.
Yo te conquisto a diario desde la lejanía de tu interior.
Yo soy el efluvio etéreo del sueño.
Mujer Universo, tú me cantas con la letra silenciosa de la nada y la música infinita del absoluto.
Yo bramo como una explosión de neutrones y penetro hasta tu vientre para preñarte.
Alguna vez me miraste de arriba abajo con la solera de tus estrellas.
Pero ahora somos iguales.
Somos los sujetos del coito cósmico y hacemos el amor de la única forma posible de hacerlo:
llenando de luces y truenos el cielo,
dejando estelas de humo,
y haciendo temblar de espasmos los confines de las nebulosas.
WOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOW ! ! ! Te juro que me has hecho transportarme al infinito. Genial, simplemente, simplemente genial, sabes plasmar muy bien todo lo que el amor nos lleva a sentir. Llevas al lector muy magistralmente por el infinito sideral y a mi me
has hecho vivir todo lo que ahi describes. FAAAAAAAAAAAABUUUULOOOOOSOOOOO. Te felicito amigo. Te dejo con tu cielo lleno de estrellas con su luna de plata y tu guirnalda de olivos. Un beso amigo Jack, un besito, Marie Renoir,