A lo largo de la línea de la marea caminaban ellos,
dejando atrás las dunas y el trajín de la playa.
Van dirección al pólder, allí la playa es más silenciosa.
Esperan después el cambio de la marea. Sin pronunciar
palabras se sentaron juntos en la arena, escuchando
un réquiem del mar y viento. Cuando el agua se va,
el mar se lleva las cenizas. Junto con los restos de una carta
y las hojas de las rosas que antes habían plantado.
En la distancia,
del ave migratoria
se siente un grito.
dejando atrás las dunas y el trajín de la playa.
Van dirección al pólder, allí la playa es más silenciosa.
Esperan después el cambio de la marea. Sin pronunciar
palabras se sentaron juntos en la arena, escuchando
un réquiem del mar y viento. Cuando el agua se va,
el mar se lleva las cenizas. Junto con los restos de una carta
y las hojas de las rosas que antes habían plantado.
En la distancia,
del ave migratoria
se siente un grito.