Una nube de patos silvestres vuela por la casa. Van hacia el sur.
Era tarde, porque el invierno se anunciaba con retraso.
Primeros días de enero, empieza la nieve. Las aves reaccionan
a los estímulos de la temperatura. Los miré. El sonido se debilitaba
más y más. Agudé el oído y decidí partir también. Hacia la calidéz..
Desde mi memoria no sólo llamé a los dioses, pero también a los
demonios para que se tomen de la mano, para hacerme recordar.
El viaje es largo. Aquí y ahora. Pensando y obrando.
Con un fulgor
del frío a calidéz.
Deseo fugaz.
Era tarde, porque el invierno se anunciaba con retraso.
Primeros días de enero, empieza la nieve. Las aves reaccionan
a los estímulos de la temperatura. Los miré. El sonido se debilitaba
más y más. Agudé el oído y decidí partir también. Hacia la calidéz..
Desde mi memoria no sólo llamé a los dioses, pero también a los
demonios para que se tomen de la mano, para hacerme recordar.
El viaje es largo. Aquí y ahora. Pensando y obrando.
Con un fulgor
del frío a calidéz.
Deseo fugaz.