Mi querido compañero Bolívar: ante todo expresarle mi agradecimiento por su documentado y preciso análisis de mis "haikus". Es muy de agradecer esa labor didáctica que algunos tomáis a vuestro cargo para que las producciones poéticas sean lo más depuradas y excelsas posibles. En mi caso nunca tendría el atrevimiento de considerarme poeta. Poeta, para mí, es una vocación e, incluso, una forma de entender la vida. Nada más lejos de mí. Tal vez algo de sensibilidad, por formación, me haga aproximarme a este apasionante mundo de las letras, pero nunca con aspiraciones de excelencia. En los foros en los que he participado -y, en mucha menor medida, en este de MundoPoesía- los rigores exigidos a los "poetas" han sido mínimas; bastaba escribir "edulcoradamente" con frases escritas discontinuamente -versos- con algún atisbo de rima. A veces, a algunos, nos salía ese latido poético que justificaba el calificativo. En mi caso huyo de la métrica y de la rima, que considero, como nulo poeta que soy, que constriñen la iluminación, ese latido que cito, que puede aparecer en cualquier momento y desaparecer como una pompa de jabón perseguida por un niño. Un gran pintor, Giorgio de Chirico escribió al respecto de la inspiración del artista (insisto en que no me tengo por tal): "La revelación de una obra de arte ... puede producirse de improviso, cuando menos lo espera uno, estimulada por la visión de algo." Algo así como un "impromptu". A veces, en muy raras ocasiones, he tratado de pulir un soneto, una silva, llevándolos a la dura disciplina de la métrica. Siempre he fracasado o los resultados no los he considerado en consonancia con el esfuerzo que me exigió la prueba.
Permítame, estimado compañero, pedirle disculpas por tan largo exordio, pero la calidad de su comentario creo que lo hacía necesario.
Le envío un cordial saludo y quedo a su disposición para lo que guste.
miguel