rafaelalizeero
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hambre de ti…
Tengo hambre de ti,
de tus manos hechas caricias,
de ese beso que me brindas
todos los días
muy temprano al marcharte.
Tengo hambre de ti,
de tus manos hechas caricias,
de ese beso que me brindas
todos los días
muy temprano al marcharte.
Tengo hambre de ti,
de esa mirada tierna
que hay en tus ojos negros
que en mi noche se vuelven luceros
entre el manto de tu pelo suelto.
Tengo hambre de ti,
de tu pecho incierto,
en donde reposan mis sueños.
Marchitados por el viento,
sin ti, son árido desierto.
de esa mirada tierna
que hay en tus ojos negros
que en mi noche se vuelven luceros
entre el manto de tu pelo suelto.
Tengo hambre de ti,
de tu pecho incierto,
en donde reposan mis sueños.
Marchitados por el viento,
sin ti, son árido desierto.
Tengo hambre de ti,
de tus palabras,
esas que arrullan el alma,
cálidas, cual fuego en llama.
Sosiegas, como el mar en calma.
de tus palabras,
esas que arrullan el alma,
cálidas, cual fuego en llama.
Sosiegas, como el mar en calma.
Tengo hambre de ti,
¡No estás para saciarme¡
Desfalleceré amor, al tú faltarme,
ven amor, no tardes.
Hambriento estoy de ti: ¡De amarte¡
¡No estás para saciarme¡
Desfalleceré amor, al tú faltarme,
ven amor, no tardes.
Hambriento estoy de ti: ¡De amarte¡
rafaelalizeero © Todos los Derechos reservados
Marzo 6 de 2011
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